El libro se estructura en torno a un análisis exhaustivo de la evolución del español en los siglos XIII y XIV, una época crucial para la consolidación de la lengua y la transición hacia formas más modernas. La elección de esta época y de los textos no literarios -jurídicos, científicos, administrativos, y documentos privados– es clave para la coherencia del análisis. Cano Aguilar argumenta que la focalización en este periodo y en este tipo de textos permite un estudio más profundo y congruente, ya que la variedad interna dentro de estos textos, que abarca diferentes usos y contextos, contribuye a la riqueza idiomática y a la complejidad de la lengua. Al contrario que los textos literarios, donde las preocupaciones estéticas y formales pueden limitar el margen de variación, los textos no literarios ofrecen un testimonio más realista de cómo se utilizaba el idioma en la vida cotidiana y en los ámbitos profesionales y administrativos.
La obra se divide en secciones temáticas que abordan aspectos clave de la filología medieval, incluyendo la evolución del vocabulario, la sintaxis, la morfología y la influencia de otros idiomas (principalmente el latín). Se presta especial atención a las variantes dialectales y a los cambios que se producen en el uso de las palabras y las estructuras gramaticales. Además, el libro no se limita a presentar datos lingüísticos; ofrece interpretaciones contextuales y analiza las relaciones entre el texto y su época. El autor ofrece, por ejemplo, una detallada descripción de los cambios en el uso de las fórmulas jurídicas, en los procedimientos científicos o en la redacción de cartas y documentos privados. La tercera edición incorpora las novedades aportadas en la investigación filológica de los últimos años, actualizando los ejemplos y los análisis.
La obra presenta un enfoque innovador al analizar los textos no literarios. El autor no se limita a descifrar el significado de las palabras en un contexto puramente lingüístico, sino que también los sitúa en su contexto histórico y social. El libro incluye, por ejemplo, un análisis detallado de las leyes castellanas y leonesas del siglo XIII, mostrando cómo se utilizaba el lenguaje para definir los derechos y las obligaciones de los ciudadanos. También se examinan los escritos de los científicos medievales, como Ramón Llull, para comprender cómo se utilizaba el lenguaje en la experimentación y la observación.
El «Comentario Filológico de Textos Medievales No Literarios» no se limita a una descripción de los cambios lingüísticos que se producen en los siglos XIII y XIV, sino que propone un marco teórico sólido para la interpretación de estos textos. Cano Aguilar introduce conceptos clave de la filología moderna, como la “hermenéutica textual” y el “contexto histórico-cultural”, que ayudan a los estudiantes a comprender las intenciones del autor original y las limitaciones de la transmisión del texto. El libro promueve un enfoque crítico y contextualizado, en el que el lector no se limita a interpretar el texto como una expresión aislada, sino que lo considera como un producto cultural y social específico de su época.
La obra incluye numerosos ejemplos y estudios de caso que ilustran los principios expuestos. El análisis de documentos privados, como cartas de comerciantes o testamentos, permite a los estudiantes comprender cómo se utilizaba el lenguaje en la vida cotidiana y cómo se transmitían las relaciones sociales y económicas. Asimismo, la revisión de los escritos científicos, como las obras de Ramón Llull, contribuye a entender cómo se utilizaba el lenguaje en la experimentación y la observación, a pesar de las limitaciones del conocimiento científico de la época. La tercera edición amplía el material referente a las fuentes primarias.
El libro está escrito con un estilo claro y accesible, lo que lo hace adecuado tanto para estudiantes principiantes como para investigadores más avanzados. La estructura del libro es lógica y coherente, y las explicaciones son fáciles de seguir. El autor utiliza un lenguaje preciso y evita el uso de tecnicismos innecesarios. Además, la obra incluye un glosario de términos filológicos y una bibliografía completa, lo que facilita la consulta y el estudio. El autor hace hincapié en la importancia de la
o inscripciones en piedra, que son un componente importante del patrimonio lingüístico medieval. A pesar de esto, la obra constituye una herramienta muy valiosa y útil para cualquier persona interesada en el estudio de la filología medieval.
«Comentario Filológico de Textos Medievales No Literarios» es un libro que se recomienda encarecidamente. Ofrece una visión completa y actualizada del tema, está escrito con un estilo claro y accesible, y proporciona las herramientas necesarias para realizar un análisis filológico riguroso y fundamentado. La obra puede ser de gran utilidad para estudiantes, investigadores y profesores de filología. Sería interesante que la Editorial Arco Libros elaborara una serie de ejercicios y actividades complementarias para facilitar el aprendizaje y la aplicación de los conceptos expuestos en el libro. En su conjunto, la obra contribuye significativamente a la promoción y el estudio de la filología medieval, promoviendo una apreciación más profunda de la historia del lenguaje y de la cultura medieval.
