El libro se estructura en torno a tres estrategias fundamentales que sustentan el cambio de paradigma que Susskind propone para la abogacía. En primer lugar, el autor realiza una exhaustiva revisión de las transformaciones que ya han ocurrido en el Derecho y en el ejercicio profesional de los operadores jurídicos. Susskind argumenta que los clientes, especialmente las empresas, han cambiado sus expectativas, demandando respuestas más rápidas, precisas y económicas. El auge de los “know-how” especializados y la creciente complejidad del entorno empresarial han llevado a una demanda de servicios jurídicos más sofisticados y adaptados a las necesidades concretas de cada caso.
En segundo lugar, el autor explora cómo interpretar lo que denomina “el nuevo paisaje” jurídico. Este paisaje está definido por la proliferación de servicios jurídicos digitales y la aparición de nuevos modelos de negocio que desafían la estructura tradicional de la abogacía. Susskind se sumerge en áreas como la creación de «abogacía inexpensive» (abogacía de bajo coste), las start-up jurídicas, la aplicación de la inteligencia artificial al Derecho, los servicios jurídicos on-line, la digitalización judicial, los modelos laborales alternativos, la resolución de disputas a través de internet (tribunales online o marketplace de servicios jurídicos). El autor no solo identifica estas tendencias, sino que analiza su potencial impacto en la profesión, destacando la necesidad de que los abogados se adapten a esta nueva realidad.
Finalmente, «El Abogado del Mañana» se centra en ofrecer perspectivas de futuro para la próxima generación de abogados. Susskind reconoce que el camino hacia este nuevo modelo no será fácil, pero cree que los abogados jóvenes, con una mentalidad abierta y una sólida formación en tecnología, tienen el potencial de liderar esta transformación. El libro invita a estos profesionales a abrazar un enfoque más centrado en el cliente, a utilizar la tecnología como una herramienta para mejorar la eficiencia y la calidad de los servicios, y a desarrollar habilidades complementarias, como la comunicación, la negociación y la resolución de problemas. Susskind enfatiza que la formación jurídica del futuro debe incluir no solo el conocimiento del Derecho, sino también la capacidad de utilizar herramientas digitales y de comprender los desafíos y oportunidades que presenta la tecnología.
El núcleo de «El Abogado del Mañana» reside en la idea de que la abogacía como se la conoce tradicionalmente está llegando a su fin. Susskind no se limita a ser un observador crítico, sino que ofrece una propuesta concreta para reinventar la profesión, basada en la premisa de que la demanda de servicios jurídicos se está desplazando hacia la solución de problemas específicos, en lugar de la mera aplicación del Derecho. Este cambio de enfoque implica una transformación radical en el modelo de negocio de la abogacía, pasando de un modelo centrado en el tiempo y el prestigio a un modelo centrado en el valor y la eficiencia.
El autor argumenta que la demanda de servicios jurídicos está siendo impulsada por la globalización, la digitalización y la creciente complejidad del entorno empresarial. Las empresas necesitan asesoramiento jurídico para afrontar nuevos desafíos, como la regulación del comercio electrónico, la protección de datos y la gestión de riesgos. Para satisfacer esta demanda, Susskind propone la creación de servicios jurídicos especializados, que se centren en la resolución de problemas concretos, en lugar de en la mera aplicación de las normas jurídicas. Estos servicios pueden ser ofrecidos por abogados, por start-up jurídicas o por plataformas online.
Además, el libro destaca la importancia de la tecnología en la prestación de servicios jurídicos. La inteligencia artificial, el blockchain, la big data y otras tecnologías pueden utilizarse para automatizar tareas, mejorar la eficiencia, reducir los costes y aumentar la transparencia. Susskind argumenta que los abogados que no adopten estas tecnologías se quedarán atrás. Asimismo, el autor desafía la noción de que la abogacía es un arte, argumentando que es una función técnica que puede ser mejorada mediante el uso de la tecnología. El autor no intenta disuadir de la formación como abogado, sino que ofrece la posibilidad de que la formación legal, la base y el conocimiento, sea complementada con una capacidad de interpretación y aplicación de la tecnología.
Opinión Crítica de El Abogado Del Mañana: Un Llamado a la Acción
«El Abogado del Mañana» es un libro provocador y, en muchos sentidos, necesario. Susskind presenta un análisis riguroso y una visión clara de la transformación que está ocurriendo en el sector jurídico, y sus ideas son sorprendentemente perspicaces. Aunque algunos de sus argumentos pueden resultar, para aquellos con la forma de pensar tradicional, demasiado radicales, es innegable que el libro ha contribuido a reabrir el debate sobre el futuro de la abogacía y a impulsar la adopción de nuevas tecnologías y modelos de negocio. La obra es un llamado a la acción, un desafío para que los abogados se posicionen y adquieran nuevos conocimientos.
Sin embargo, no es un libro exento de críticas. Algunos de sus argumentos pueden ser interpretados como excesivamente pesimistas, y es importante recordar que la abogacía, en su esencia, está basada en la defensa de los derechos y el acceso a la justicia, funciones que la tecnología por sí sola no puede suplir. Además, el autor parece infravalorar el papel de la experiencia, el juicio y la intuición que los abogados experimentados aportan a la resolución de problemas complejos. No obstante, es innegable que la obra de Susskind ofrece un valioso punto de partida para la reflexión y la acción. La forma en que el autor presenta los argumentos puede ser considerada algo dogmática.
Recomendación: «El Abogado del Mañana» es un libro imprescindible para todos aquellos que estén interesados en el futuro de la abogacía. No se trata de un manual de instrucciones, sino de una invitación a pensar de forma crítica y a abrazar la innovación. Se recomienda leerlo con un espíritu abierto y dispuesto a cuestionar las convenciones. El libro es un excelente punto de partida para un debate más amplio sobre el papel de la abogacía en la sociedad del siglo XXI.

