La historia comienza con Rocco Schiavone, un subjefe de policía romano, «desterrado» a la pequeña ciudad de Aosta en los Alpes italianos, a consecuencia de un turbio incidente que involucra al hijo de un poderoso político. Este acto, más que una sanción, parece una forma de relegarlo a un lugar donde su influencia y poder disminuyen drásticamente. El cambio de entorno lo golpea con fuerza, ya que Rocco, acostumbrado al ritmo frenético de la capital y a la complejidad de sus casos, se encuentra abruptamente en un entorno rural donde la vida transcurre a un ritmo mucho más lento y las relaciones sociales están marcadas por la tradición y el provincianismo. La inadaptación de Rocco se agrava con el frío, las botas de nieve y la falta de familiaridad con las costumbres locales, factores que despiertan su tendencia natural a las «malas pulgas», es decir, a meterse en problemas y a desafiar la autoridad.
La oportunidad para demostrar su valía y para volver a sentirse útil surge con el hallazgo de un cadáver aplastado bajo las huellas de una máquina pisanieves en una de las estaciones de esquí de la zona. La investigación del asesinato se convierte en la principal prioridad para Rocco, aunque el caso está plagado de obstáculos: la escasez de pruebas, la ignorancia de Schiavone de las costumbres locales, su desconocimiento del dialecto y la historia del lugar, todo lo cual lo hace aún más desaliñado y frustrado. Sin embargo, Rocco es un hombre de determinación y orgullo, y decide enfrentarse a estos desafíos con su característico temperamento meridional. A medida que avanza en la investigación, Rocco se ve envuelto en una red de secretos, mentiras y rencillas, y se da cuenta de que el asesinato del hombre es solo la punta del iceberg.
La investigación lo lleva a explorar pistas en pistas, a interrogadores, guías, monitor, y a las enigmáticas operaciones del Valle. La relación con las «guapas» lugareñas, que le ofrecen la bienvenida, también le proporcionan información crucial. La historia de Rocco se construye así con una serie de detalles con los que puede identificarse el lector. A través de este proceso, Rocco se enfrenta a una sociedad en la que la apariencia del orden y la seguridad esconde una profunda corrupción, y donde los secretos pueden tener consecuencias mortales.
A medida que Rocco profundiza en la investigación, descubre una red de relaciones complejas que involucran a empresarios locales, políticos corruptos y habitantes de la zona. Se da cuenta de que el hombre asesinado, un operador turístico, estaba envuelto en un oscuro negocio de contrabando de obras de arte, y que su muerte no fue un simple accidente. La búsqueda de la verdad lo lleva a cuestionar las motivaciones de todas las personas que lo rodean, y a descubrir que la realidad es mucho más compleja de lo que aparenta. A medida que avanza en la investigación, Rocco utiliza su astucia, su ingenio y su capacidad para leer a las personas para desentrañar la verdad, mientras que demuestra su valentía y su disposición a romper las reglas para hacer justicia. El protagonista se siente como un extraño en ese entorno, pero se adentra sin miedo en la búsqueda de la verdad.
Rocco, sin renunciar un ápice a su temperamento meridional, se abre camino entre pistas, refugios de montaña y teleféricos, interroga a monitor, guías y enigmáticos operarios del valle, y, especialmente, traba relación con unas cuantas lugareñas guapas dispuestas a ofrecerle la cálida bienvenida. La tensión narrativa aumenta a medida que Rocco se acerca a la verdad, y las consecuencias de su investigación se hacen cada vez más peligrosas. La amenaza que representa el caso se intensifica con la aparición de individuos poderosos que se oponen a su investigación y que están dispuestos a utilizar todos los medios posibles para proteger sus intereses. La situación se complica aún más cuando Rocco descubre que el asesinato del hombre está relacionado con un antiguo caso de corrupción que involucra al propio hijo del político que lo «desterró» a Aosta.
Opinión Crítica de Pista Negra (Subjefe Rocco Schiavone 1)
«Antonio Manzini ha dibujado un personaje extraordinario», declaró Andrea Camilleri, y no se extraña en absoluto. Rocco Schiavone es, sin duda, uno de los protagonistas más convincentes y complejos de la literatura negra contemporánea. Su personalidad, marcada por la contradicción, la frustración y el deseo de hacer lo correcto, lo convierte en un protagonista con el que es fácil empatizar, incluso cuando sus acciones son cuestionables. Manzini domina el género y controla el ritmo cómico. Nada entorpece su capacidad para narrar las debilidades humanas con la sonrisa. La prosa tersa del autor deja entrever la silenciosa angustia vital de su protagonista y muestra con delicadeza la humanidad del perdedor.
La crítica ha sido unánime en lo que respecta a la calidad de la escritura de Manzini. Flaneri considera a Rocco «un protagonista corrupto y genial», lo que refleja la ambivalencia del personaje. Rocco Schiavone no es un héroe clásico; es un hombre imperfecto, con defectos, con errores, pero con un profundo sentido de la justicia y con una valentía inquebrantable. Tuttolibri y LaStampa, comparten el sentimiento, considerando a Rocco un personaje «extraordinario». La obra es un ejemplo de cómo el género de la novela negra puede ser revitalizado y actualizado, ofreciendo una nueva visión del detective como un individuo atormentado por sus propios demonios y por las responsabilidades que conlleva su profesión. El libro es una lectura obligada para los amantes de la novela negra y para aquellos que buscan una historia emocionante, llena de suspense, humor y personajes inolvidables.

