El libro se estructura de manera lógica, comenzando con la infancia y juventud de Karol Wojtyla, nacido en Wadowice, Polonia, en 1920. Lorda retrata su temprano interés por el teatro, su compromiso social y su desarrollo intelectual, que lo llevaron a estudiar Filosofía y Teología en la Universidad de Lublin. Durante la Segunda Guerra Mundial, Wojtyla, como sanctorum martyrum, sirvió como curandero y escondió a partisan polacos, experiencias que moldearon su carácter y su visión del mundo. La narración se centra en este periodo como un crucial punto de inflexión, donde el joven Karol se enfrentó a la barbarie y a la necesidad de la esperanza, valores que serían centrales en su pontificado.
Después de la guerra, Wojtyla continuó su formación académica y se convirtió en un destacado actor y director de teatro. Esta experiencia le proporcionó una profunda comprensión de la naturaleza humana y un profundo conocimiento de la tragedia griega, que utilizaría como herramienta para comunicar los mensajes de la fe. El libro explica con detalle su formación como sacerdote, su nombramiento como obispo auxiliar de Cracovia y su creciente influencia en la Iglesia polaca.
La parte central del libro se dedica, de manera exhaustiva, a la participación de Juan Pablo II en el
, que se convirtió en un documento clave para la Iglesia y para la humanidad. El autor analiza con detalle las ideas fundamentales de esta constitución, como la dignidad del ser humano, la justicia social y la importancia de la participación de la gente común en la vida de la Iglesia. Lorda explica cómo Juan Pablo II, a través de sus discursos y de su compromiso con el concilio, contribuyó a un cambio profundo en la Iglesia, una Iglesia más abierta al diálogo, más preocupada por los problemas del mundo y más comprometida con la justicia y la paz.
El libro describe las enormes líneas del pontificado de Juan Pablo II, que se extendió durante más de 26 años, convirtiéndose en el segundo más largo de la historia de la Iglesia, superado solo por San Pío V. Lorda destaca su compromiso con la construcción del
atento, un
, que fue una de las más controversiales de la teología del siglo XX. Aunque Lorda explica de manera clara el mensaje de esta teología, podría haber explorado con mayor detalle las críticas que se le hicieron y cómo Juan Pablo II respondió a estas críticas. Aun así, el libro considera de manera adecuada este aspecto de la vida y el pontificado de Juan Pablo II.
“San Juan Pablo II, Papa Y Pensador Cristiano” es un libro valioso que contribuye a una mejor comprensión de la figura de Juan Pablo II y de su legado. Se recomienda a quienes deseen adquirir una visión amplia y matizada de uno de los papas más influyentes del siglo XX. Se sugiere leerlo como un punto de partida para un estudio más profundo de la vida y del pensamiento de Juan Pablo II.


