Este artículo se centra en la edición especial “Green Lantern Nº 98/16” de Grant Morrison y Liam Sharp, una lectura vibrante y perturbadora que reinterpreta la historia del Hal Jordan como el Guardián Esmeralda. La publicación, publicada por Ecc, marca el reinicio de una versión radicalmente diferente del personaje, alejándose del arquetipo tradicional y sumergiéndose en una narrativa oscura, filosófica y, a menudo, desconcertante. La colaboración entre Morrison y Sharp ha dado como resultado un comic que se ha ganado un lugar importante en el catálogo de DC Comics, y esta edición especial ofrece una inmersión completa en el universo que han creado. Se trata de una experiencia de lectura que desafía las expectativas y que premia la paciencia y la disposición a abrazar lo extraño.
Este número, y la serie en general, no se limita a ser una simple reimaginación de Green Lantern. Es una exploración profunda de la noción de poder, la responsabilidad, el sacrificio y, sobre todo, la naturaleza humana. Morrison utiliza el personaje de Hal Jordan como un catalizador para cuestionar los valores del universo DC y, al mismo tiempo, propone una nueva cosmovisión donde los seres cósmicos inmortales – los «Guardianes» – no son figuras heroicas, sino seres complejos y, a veces, peligrosos. La audaz decisión de Morrison de presentar a Hal Jordan como un joven aprendiz, casi una criatura inmadura, añade una capa adicional de intriga y genera debates sobre las consecuencias de conceder poder sin sabiduría.
La historia comienza en un futuro no muy lejano, una época en la que la humanidad ha entrado en contacto con seres cósmicos de un poder inmenso, conocidos como los Guardianes. Estos seres, que residen en el sector del «Ojo de la Cuerva», son una especie de seres inmortales que se encargan de mantener el equilibrio del universo. Sin embargo, su presencia no es bien recibida por todos. Los Guardianes se ven como una amenaza, una fuente de poder que puede corromper a la humanidad. La situación se agrava cuando los Blackstars, una organización terrorista con vínculos con los Guardianes, llevan a cabo una serie de ataques devastadores, utilizando la tecnología y el poder de estos seres para sembrar el caos.
Hal Jordan, ahora un joven reclutado en los Guardianes, es uno de los pocos que aún cree en la posibilidad de la coexistencia entre humanos y Guardianes. Se dedica a investigar los ataques de los Blackstars y a buscar pistas sobre su origen. A medida que avanza la trama, descubrimos que la creación de los Guardianes no fue un proceso natural, sino el resultado de experimentos realizados por una antigua civilización, los «Antiguos», buscando una forma de extender su vida eterna. La revelación de esta verdad tiene profundas implicaciones, ya que implica que los Guardianes son, en esencia, un producto de la manipulación y el control. La situación se complica aún más cuando se revela que los Antiguos, al parecer, están detrás de todo, y que su objetivo es utilizar a Hal Jordan para crear una nueva generación de Guardianes, una generación que sea más adaptable y menos propensa a la desconfianza.
La trama se complica con la aparición de un misterioso personaje llamado «El Aprendiz, » un ser de otro plano dimensional que parece estar en el mismo proceso de transformación como Hal Jordan. El Aprendiz, a pesar de su poder, parece atormentado por visiones y preguntas existenciales, lo que refleja la confusión y el miedo que se siente en la Tierra ante la amenaza de los Guardianes. La dinámica entre Hal y El Aprendiz se convierte en el núcleo de la historia, ya que ambos luchan por comprender su destino y el papel que deben desempeñar en el futuro del universo. Además, la historia introduce un elemento de intriga política, al revelar que hay facciones dentro de los Guardianes que apoyan o se oponen a la creación de esta nueva generación de Guardianes, lo que añade otra capa de complejidad a la trama.
El capítulo se centra en la confrontación entre Hal Jordan y los Blackstars, liderados por el carismático y despiadado «Canto.» Canto y sus seguidores, que se dedican a la destrucción del orden cósmico, son más que simples terroristas; son «reconstructores» que buscan remodelar el universo a su imagen y semejanza. El enfrentamiento entre ellos no es solo físico, sino también ideológico, ya que representa un choque entre el orden establecido y la anarquía. A pesar de su juventud y falta de experiencia, Hal Jordan demuestra una valentía y una determinación notables, utilizando sus habilidades como Guardián Esmeralda para luchar contra los Blackstars y proteger a la humanidad.
La confrontación culmina en una batalla épica que se desarrolla en el sector del Ojo de la Cuerva. En este enfrentamiento, Hal Jordan no solo lucha contra los Blackstars, sino también contra los propios Guardianes, aquellos que ven su presencia como una amenaza y que intentan detenerlo. Esta lucha no solo pone a prueba sus habilidades como Guardián, sino que también pone a prueba su moralidad y su capacidad para tomar decisiones difíciles. Finalmente, Hal Jordan logra derrotar a los Blackstars, pero a un alto costo, tanto en términos de vidas humanas como de su propia salud mental y emocional.
La historia también explora el mundo de El Aprendiz, revelando un entorno de confinamiento y experimentación. El Aprendiz, a pesar de su poder, está sometido a una serie de pruebas y experimentos realizados por los Antiguos, con el objetivo de adaptarlo a la nueva generación de Guardianes. El Aprendiz se muestra confundido, perturbado y en busca de respuestas, y refleja el verdadero coste del poder y la responsabilidad. Este capítulo es una clara metáfora de la situación de Hal Jordan, que también se siente aislado y desorientado por los eventos que se desarrollan a su alrededor.
Opinión Crítica de Green Lantern Nº 98/16
Green Lantern Nº 98/16 es un logro narrativo excepcional que redefine por completo el arquetipo del Guardián Esmeralda. Grant Morrison ha creado una versión del personaje tan radicalmente diferente que parece casi irreconocible, pero sin perder la esencia de su lucha contra la oscuridad y la búsqueda de la verdad. La historia es oscura, introspectiva y profundamente filosófica, y está llena de ideas complejas y preguntas provocadoras. No es una lectura fácil, pero es una experiencia increíblemente gratificante para aquellos que estén dispuestos a abrazar su ambigüedad.
Liam Sharp ofrece un estilo visual impecable. Sus dibujos son densos, detallados y llenos de simbolismo. La arquitectura del Ojo de la Cuerva, con sus formas geométricas y sus colores vibrantes, crea una atmósfera de misterio y terror. Los diseños de los personajes son igualmente impactantes, particularmente el diseño de El Aprendiz, que es un ser andrógino y etéreo, que refleja su naturaleza de ser una criatura en proceso de transformación. La paleta de colores utilizada por Sharp es expresiva y evocadora, y contribuye a crear una atmósfera perturbadora y onírica.
Sin embargo, esta versión de Green Lantern no es para todos. Es una obra que requiere paciencia y una mente abierta. La historia es lenta, a veces frustrante, y está llena de detalles y conceptos que pueden ser confusos al principio. La narrativa es non-lineal y utiliza técnicas narrativas como flashbacks y monólogos internos para profundizar en los pensamientos y emociones de los personajes. Se recomienda esta edición a aquellos que aprecien el comic por su valor artístico y narrativo, en lugar de buscar una historia de superhéroes tradicional. Green Lantern Nº 98/16 es un título esencial para los fans de DC y para aquellos que buscan una experiencia de lectura de comic más allá de lo convencional.
