El libro, publicado por Las Cuarenta, es un proyecto ambicioso y profundamente personal que se desparrama en un volumen considerable. Verbitsky no se limita a listar canciones; crea un
añade un valor particular al proyecto, ya que la «nota dominical» se ha convertido en un elemento icónico de la obra de Verbitsky.
El libro, en su forma actual, es el resultado de un proyecto que comenzó en 2017, en respuesta a la censura impuesta a las columnas de Verbitsky por el entonces presidente Mauricio Macri y el accionista de Página/12, Víctor Santa María. Esta experiencia traumática lo llevó a buscar formas de recuperar su libertad y su alegría, y la creación de «El Cohete a la Luna» y su música asociada, resultó ser una de ellas. La resistencia contra la devastación neoliberal, como él la define, se manifiesta no solo en sus palabras, sino también en su forma de crear, utilizando la música como un refugio y una herramienta para mantener la esperanza.
La publicación del libro en formato físico y digital, con su innovador uso del código QR que permite acceder a las notas y videos relacionados con cada pieza musical, representa un acto de rebeldía y de democratización del conocimiento. El libro no está destinado a ser una simple lectura, sino una experiencia multisensorial que invita al lector a participar activamente en el proceso creativo. La antología de las notas que contiene, fruto de una exhaustiva recopilación de los materiales de archivo, reafirma la importancia de la música como herramienta de resistencia y de construcción de identidad.
La dedicación del libro a Macrì y Santa María, con un guiño irónico («Trabajo más que a los 30 años, pero con una libertad y una alegría únicas»), revela el humor negro y la auto-reflexión del autor. Esta actitud, junto con la publicación del libro y el lanzamiento de «El Cohete», demuestran la firmeza de Verbitsky y su compromiso con la verdad y la justicia. El proyecto se consolidó gracias a la resonancia que obtuvo, convirtiéndose en un símbolo de la resistencia cultural y de la importancia de la libertad de expresión. La inclusión del prólogo de Mónica Müller, una figura que conoce a Verbitsky de cerca, y su caracterización del autor como un «omnívoro musical», ahora más selectivo que nunca, refuerza la importancia de este proyecto y su impacto en el panorama cultural argentino.
Opinión Crítica de La Música Del Perro. La Música Que Escucha Mientras Escribe
«La Música del Perro» es, en esencia, una obra de arte tan compleja como el proceso creativo que documenta. No es un libro fácil de leer o de comprender, pero sí es un libro profundamente gratificante para aquellos que estén dispuestos a sumergirse en su mundo. Verbitsky nos ofrece una visión refrescante de la escritura, mostrando que no se trata solo de habilidad técnica o de conocimiento intelectual, sino también de sensibilidad, de intuición y, sobre todo, de conexión con el mundo que nos rodea. El libro es una celebración de la imaginación y del placer de escuchar, y nos recuerda que la vida puede ser, en sí misma, una obra de arte.
Si bien la presentación puede parecer algo caótica al principio, a medida que se avanza en la lectura, se revela la lógica intrínseca del proyecto. La selección de música es, en gran medida, intuitiva, basada en la respuesta emocional del autor a las ideas que está explorando en sus textos. Es una forma de explorar el inconsciente y de acceder a nuevas perspectivas. Es importante tener en cuenta que este libro no pretende ser una guía musical; es mucho más que eso. Es una invitación a reflexionar sobre nuestra propia relación con el arte y con la vida.
«La Música del Perro» es una obra imprescindible para aquellos que se sientan atraídos por la escritura, la música y la reflexión. Es un libro que nos invita a escuchar con más atención, a sentir más profundamente y a abrazar la complejidad del mundo. No esperes encontrar respuestas fáciles o soluciones prefabricadas; busca, en cambio, un encuentro con tu propio yo. Se recomienda especialmente a aquellos que se sienten perdidos, buscando un nuevo rumbo o simplemente intentando entender el mundo que los rodea.

