Este libro se estructura como un exhaustivo compendio de investigaciones que exploran la
, proporcionando una base más concreta para la replicación de los estudios.
Otro aspecto positivo del libro es su énfasis en la importancia de la participación de grupos marginados y desfavorecidos en el diseño y la ejecución de la investigación. Esto es crucial para garantizar que las voces y perspectivas de los grupos históricamente excluidos sean escuchadas y consideradas. Sin embargo, la obra podría haber profundizado en las estrategias para facilitar la participación de estos grupos, incluyendo, por ejemplo, la adopción de métodos de investigación participativos y la creación de mecanismos de representación más efectivos. Además, la obra podría haber explorado más a fondo las dificultades y desafíos que enfrentan estos grupos al participar en la investigación, como la falta de recursos, la discriminación y el poder institucional.
el libro ofrece una visión optimista y esperanzadora del futuro de la investigación de género. Sin embargo, es importante reconocer que la lucha contra las desigualdades de género es un proceso continuo y complejo que requiere un compromiso a largo plazo. El libro podría haber ofrecido un análisis más crítico de los obstáculos que se interponen en el camino hacia la igualdad, como el poder institucional, los intereses económicos y los prejuicios culturales. Por último, se sugiere que la obra incluya una bibliografía más extensa que permita a los lectores profundizar en los temas abordados, y que facilite la futura investigación en el campo de la transversalidad de género.

