El libro es, en esencia, la historia de la relación entre Patti Smith y Robert Mapplethorpe, dos jóvenes talentos que, a principios de los años 70, se encontraron en el corazón de la vibrante escena artística de Nueva York. Smith describe cómo ambos, atraídos por un deseo común de explorar la realidad y expresarse a través del arte, comenzaron a frecuentar los mismos lugares: galerías alternativas, bares de Greenwich Village y clubes de música. La narración fluye de forma cronológica, remontándose al verano de 1967, cuando Smith conoció a Mapplethorpe. Este verano, convertido en el punto de partida de la historia, está cargado de la atmósfera de la época: el auge del rock psicodélico, el movimiento hippie, la explosión de la contracultura y el nacimiento de nuevas formas de expresión artística. Smith relata su encuentro casual, un encuentro que se convirtió en el eje central de su vida y en la base de una amistad que duraría casi veinte años.
La relación entre Smith y Mapplethorpe se desarrolla en un contexto de intensa creatividad y experimentación. El libro describe con detalle su vida cotidiana, sus pasiones compartidas, sus discusiones sobre arte, filosofía y música. Se muestran momentos de colaboración, como la creación de algunas de las primeras canciones de Smith, influenciadas en gran medida por la visión fotográfica de Mapplethorpe. El libro también revela la profunda influencia que tuvo la época en sus vidas, su contacto con figuras clave como Allen Ginsberg, Andy Warhol, Lou Reed, y el espíritu rebelde que marcó su generación. Se describe su vida en el Chelsea Hotel, un lugar emblemático de la bohemia neoyorquina, donde se alojaron y vivieron intensamente su conexión artística. La historia es una mezcla de recuerdos personales, reflexiones sobre el arte y la vida, y la descripción de un mundo que ya no existe, pero que sigue siendo una referencia para la cultura contemporánea.
El libro se presenta como una serie de memorias interconectadas, organizadas en torno a los momentos clave de la relación entre Smith y Mapplethorpe. Smith no se limita a describir sus encuentros y conversaciones, sino que también explora las emociones y reflexiones que experimentó a lo largo de su amistad. El libro es un testimonio del poder de la intuición y de la capacidad de las personas para conectarse con otros a un nivel profundo. La narración de Smith está impregnada de una poética inusual, una mezcla de lirismo y directismo, que refleja su espíritu rebelde y su deseo de romper con las convenciones. Se narra su experiencia de vivir en una fase donde el mundo se construía de manera libre, sin prejuicios ni restricciones.
La obra destaca la complejidad de la relación entre los dos artistas. A pesar de ser amigos inseparables, Smith y Mapplethorpe también se enfrentaron a momentos de tensión y desacuerdo. Smith narra cómo Mapplethorpe, con su visión más sistemática y técnica del fotografismo, a veces discrepaba con la extroversión y la espontaneidad de Smith. El libro ofrece una perspectiva sin prejuicios sobre la vida de Mapplethorpe, mostrándolo como una figura compleja y a veces controvertida, que luchó contra sus demonios y que buscó conectar con la belleza a través de su arte. El libro no tiene miedo a mostrar los días más oscuros de la vida de Mapplethorpe, después de que se enfrentara a problemas con la ley y a la adicción.
La obra también se convierte en un documento histórico invaluable sobre la escena artística de Nueva York en los años 70. Smith nos ofrece una visión privilegiada de la vida de los artistas y creativos de la época, mostrándonos cómo se desarrollaron nuevas formas de expresión artística y cómo se rompieron los moldes tradicionales. El libro es un testimonio de la rebelión de la generación del 68, que buscaba la libertad y la autenticidad en todos los aspectos de su vida. Es una narración que nos muestra un periodo de transformación social y cultural que ha influenciado la arte y la música de nuestra época.
Opinión Crítica de Eramos Unos Niños
«Eramos Unos Niños» es mucho más que un simple relato autobiográfico; es una obra maestra de la prosa, un documento histórico y una meditación sobre la amistad, el arte y la vida. Patti Smith, con una voz única y honesta, nos ofrece una mirada íntima y conmovedora sobre un período crucial de su vida y sobre la vida de Robert Mapplethorpe. La escritura de Smith es potente, poética y directa al mismo tiempo, capaz de transmitir la intensidad de sus emociones y la complejidad de sus pensamientos. La prosa es rica en detalles sensoriales, que nos transporta a la vibrante escena artística de Nueva York de finales de los 60 y principios de los 70.
El libro es un testimonio del poder de la amistad como fuerza transformadora. La relación entre Smith y Mapplethorpe es una de las más fascinantes y complejas de la historia del arte. Ambos artistas, a pesar de sus diferencias, se complementaban mutuamente y se inspiraban el uno al otro. La obra nos muestra cómo la amistad puede ser una fuente de inspiración, apoyo y crecimiento personal. Smith no teme mostrar las dificultades y las tensiones que surgen en una relación intensa, pero siempre con una visión amorosa y comprensiva. Es un libro que nos invita a reflexionar sobre la naturaleza de la amistad y sobre la importancia de apoyar a aquellos que amamos.
Recomendación: «Eramos Unos Niños» es una lectura obligada para los amantes del arte, la música y la literatura. Es un libro que te hará reír, llorar, pensar y sentir. Es una obra que te acompañará durante mucho tiempo después de que hayas terminado de leerla. Es un libro que te inspirará a perseguir tus sueños, a ser fiel a ti mismo y a valorar las relaciones que te rodean. Si te interesa la vida y obra de Patti Smith y Robert Mapplethorpe, o si simplemente te gusta leer historias sobre la amistad y el arte, no te pierdas este libro.
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Espero que este artículo detallado y bien estructurado cumpla con tus expectativas.

