“Despreciables”, la novela más reciente de Sergio Gil Aban publicada por Malas Artes, es una obra que te atrapa desde la primera página y no te suelta hasta que has recorrido cada uno de los senderos oscuros que construye el autor. La historia se presenta como un thriller psicológico con elementos de suspense y horror, pero lo que realmente la hace destacar es su tratamiento de los personajes y su profunda reflexión sobre la crueldad humana y la búsqueda de significado en el caos. La novela explora la fragilidad de la mente y la capacidad del ser humano para caer en las peores de las circunstancias, presentando un retrato oscuro pero inevitablemente convincente de la condición humana.
La obra se centra en un enigma, un rompecabezas de muertes que parece carecer de un patrón evidente, pero que, a medida que se desentraña, revela una red de individuos unidos por un denominador común: la desprejuicio y la necesidad de demostrar su poder sobre los demás. Gil Aban nos ofrece una lectura intensa y perturbadora, invitándonos a cuestionar nuestra propia moralidad y a reflexionar sobre la naturaleza del mal. Es un libro que te dejará pensando mucho después de haberlo terminado.
La historia comienza con la aparición de un cuerpo en un entorno rural y aislado, lo que desencadena una investigación liderada por Elena, una viuda joven y profundamente afectada por la pérdida de su esposo. Elena, atormentada por el dolor y la sensación de impotencia, se encuentra atrapada en un laberinto de preguntas y sospechas. Lo que al principio parece ser una simple investigación criminal se convierte rápidamente en algo mucho más siniestro y complejo cuando una de las pocas personas a las que Elena considera amiga, Sofía, decide ayudarla. Sofía, una mujer inmensamente inteligente y de una vitalidad inusual, aporta una perspectiva diferente a la investigación, y juntos, a pesar de la inmensa desconfianza de Elena, comienzan a reunir pistas.
A medida que Elena y Sofía, bajo la presión de la investigación y su propio dolor, comienzan a juntar las piezas del rompecabezas, descubren que las víctimas no eran al azar. Cada muerte parece estar motivada por un deseo de dominar, de mostrar su poder a través de la violencia y la destrucción. Se revelan secretos oscuros y relaciones disfuncionales que se entrelazan para formar una red de individuos aparentemente insignificantes pero, en realidad, con un mismo deseo insaciable: la demostración de su propia crueldad. El círculo de crímenes se amplía, cada muerte más demencial que la anterior, y los personajes se ven envueltos en una espiral de paranoia y sospecha mutua.
La narrativa se centra en el desarrollo de la relación entre Elena y Sofía, que es mucho más que una simple alianza para resolver un crimen. La amistad que se forja entre ellas se convierte en un refugio en un mundo de oscuridad y desesperación. Sofía, con su aguda inteligencia y su capacidad para ver las cosas desde una perspectiva diferente, es la única persona en la que Elena puede confiar. Sin embargo, la propia Sofía se muestra reservada y enigmática, lo que alimenta la desconfianza de Elena y añade una capa de complejidad a la historia. A medida que la investigación avanza, la tensión entre ambas mujeres aumenta, creando una atmósfera de constante suspenso. No podemos saber quién es realmente la amiga que Elena necesita o si se han convertido en peones en un juego mucho más peligroso de los que imaginan.
La investigación, liderada por un detective algo ineficaz, es más una distracción que un avance real. Mientras tanto, Elena y Sofía se enfrentan a una serie de peligros que les obligan a tomar decisiones difíciles y a poner en riesgo sus vidas. La trama se complica con la aparición de nuevos personajes, cada uno con sus propios secretos y motivaciones, creando una red de intrigas y engaños que dificulta la búsqueda de la verdad. La atmósfera de la novela es densa y opresiva, creando una sensación de inquietud y paranoia que se intensifica a medida que avanza la historia. Gil Aban utiliza magistralmente el suspense y el ritmo para mantener al lector en un estado de constante tensión, sin revelarle todas las cartas de la manga hasta el final.
“Despreciables” no es solo una historia de crímenes, es una exploración profunda de la psicología del mal. La novela nos muestra cómo la desesperación, el resentimiento y la necesidad de control pueden llevar a las personas a cometer actos terribles. Los personajes, lejos de ser clichés del género thriller, son complejos y redondos, con motivaciones oscuras y una profunda sensación de pérdida y dolor. La novela aborda temas como la traición, el luto y la búsqueda de sentido en un mundo caótico.
El núcleo de la historia gira en torno a la desesperación de Elena, quien se encuentra atrapada en un ciclo de dolor y culpa tras la muerte de su marido. Ella se siente incapaz de seguir adelante, y su incapacidad para aceptar la pérdida la lleva a tomar decisiones imprudentes y a involucrarse en situaciones peligrosas. La investigación de los crímenes, liderada por Elena y Sofía, es una oportunidad para que ambas mujeres encuentren un propósito en sus vidas, pero también una amenaza constante para su seguridad y su bienestar emocional. La novela explora la forma en que el luto puede distorsionar la percepción de la realidad y cómo el dolor puede nublar el juicio.
A medida que Elena y Sofía van descubriendo la verdad, se dan cuenta de que los crímenes no son actos aleatorios de violencia, sino una forma de expresión personal por parte de los perpetradores. Estos individuos, en su mayoría marginados y desilusionados, buscan un reconocimiento de su poder y su capacidad para infligir sufrimiento. Cada víctima es elegida de forma deliberada, y las muertes son ejecutadas de manera meticulosa y teatral, como una forma de demostrar su superioridad. La novela destaca cómo el deseo de controlar a otros puede ser una forma de compensar la propia falta de control en la vida.
La trama, construida con maestría por Gil Aban, se mueve a un ritmo constante, alternando entre la investigación, la introspección de los personajes y escenas de suspense que mantienen al lector al borde del asiento. La autora utiliza técnicas narrativas como el uso del tiempo no lineal, la ambigüedad y la perspectiva múltiple para crear una atmósfera de suspense y misterio. La novela plantea preguntas importantes sobre la naturaleza del bien y del mal, sobre la responsabilidad individual y sobre la posibilidad de redención. Es una obra que te hará cuestionar tus propios valores y creencias.
Opinión Crítica de Despreciables
“Despreciables” es una novela que destaca por su atmósfera opresiva, sus personajes complejos y su trama intrincada. Sergio Gil Aban ha logrado crear una historia que es a la vez perturbadora y fascinante, que te atrapa desde la primera página y te mantiene en tensión hasta el final. La novela no solo es un thriller psicológico, es una reflexión profunda sobre la condición humana y la capacidad del mal para manifestarse.
La novela se distingue por la forma en que los personajes, especialmente Elena y Sofía, son tratados. No son héroes típicos ni villanos caricaturescos. Son individuos con sus propias debilidades, sus miedos y sus aspiraciones, que están marcados por la pérdida y el dolor. La relación entre Elena y Sofía es uno de los puntos fuertes de la novela. Es una amistad genuina, basada en la confianza, el respeto y la comprensión. La autora explora la forma en que la amistad puede ser un refugio en un mundo de oscuridad y desesperación, y cómo puede ayudarnos a superar nuestros desafíos. Además, la narrativa está muy bien construida, con un ritmo sostenido que crea una atmósfera de suspense y tensión.
Sin embargo, la novela no está exenta de algunas debilidades. En algunos momentos, la trama se vuelve un poco confusa, con demasiadas pistas y subterfugios que dificultan la comprensión de la historia. Además, algunos de los personajes secundarios son un poco planos y carecen de profundidad. A pesar de estas debilidades, “Despreciables” es una obra sobresaliente que recomiendo encarecidamente a los lectores que disfruten de los thrillers psicológicos y las historias con personajes complejos. Es una novela que te hará pensar mucho después de haber terminado de leerla. Considero que Gil Aban ha demostrado ser un autor talentoso con un gran potencial.
“Despreciables” es una lectura imprescindible para los amantes del thriller psicológico y de la narrativa oscura. Con una prosa cuidada, personajes complejos y una trama intrigante, Sergio Gil Aban nos ofrece una historia que nos ayuda a confrontar nuestros propios temores y a reflexionar sobre la naturaleza del mal. Es una novela que dejará una huella en tu memoria y que te hará cuestionar tus propias ideas sobre el bien y el mal, sobre la moralidad y la justicia. Recomiendo esta novela a todos aquellos que buscan una lectura intensa y desafiante, que les permita explorar las profundidades de la mente humana y descubrir los aspectos más oscuros de nuestra propia naturaleza.
