«Triunfante» inicia su viaje justo después de los eventos del segundo libro, donde Fallon y sus hermanas, ahora conocidas como las ‘Vencedoras’, han logrado recuperar el glorioso Ludo Aquilea, un barco de guerra romano, un símbolo de honor y poder. Gracias a su habilidad y valentía en la arena, han ganado la admiración y el apoyo de la República, convirtiéndose en figuras populares y, a la vez, en objetivos para aquellos que desprecian su ascenso y consideran a las mujeres gladiadoras una amenaza para el orden establecido. Sin embargo, este éxito trae consigo nuevos desafíos y peligros, ya que la República, en su corrupción, busca subyugar su fuerza y utilizarla para sus propios fines.
La paz es frágil y la traición se palpa en Roma. La animosidad contra Fallon crece a medida que su relación con Cay, su amor prohibido, se hace más evidente. Esta situación provoca una acción drástica: Cay es despojado de su rango de decurión, un honor militar significativo, demostrando la extensión de la influencia y el poder de aquellos que buscan eliminar a Fallon. Este acto de traición no solo perjudica a Fallon, sino que también provoca una crisis de confianza dentro de la República, sembrando la semilla del caos y la desconfianza. La situación se agrava aún más cuando se revela que la corrupción se extiende a las más altas esferas del poder, convirtiendo la República en un campo de batalla donde las alianzas son fluidas y la lealtad es un bien escaso.
En una movida crucial, Fallon descubre que
«Triunfante» es una lectura obligada para los fans de la serie «Vencedora» y para cualquier persona que disfrute de las novelas de fantasía histórica. Lesley Livingston ha creado una obra maestra que combina acción, romance, intriga política y una exploración profunda de la condición humana. Es una lectura épica que te mantendrá enganchado hasta el final. Es un cierre digno para la serie.

