El capítulo se abre con la devastación resultante del ataque anterior a la Academia U.A., dejando un paisaje de escombros y heridos. Midoriya, traumatizado por los eventos y por la «cosa negra» que inexplicablemente ha comenzado a manifestarse dentro de él, se encuentra en una situación crítica. Esta nueva manifestación no solo le provoca un dolor físico y mental intenso, sino que también está alterando su forma de utilizar sus dones, introduciendo elementos de control y manipulación que antes no conocía. La presencia de esta «cosa negra» lo convierte en un aliado peligroso, incluso para sus compañeros.
La trama se complica con la llegada de nuevos aliados y enemigos, cada uno con sus propias motivaciones y habilidades. Se revela más sobre el pasado de Shigaraki, desvelando que su objetivo no es simplemente destruir, sino también «liberar» a los individuos con dones, utilizando la energía que emanan para su propio beneficio. La batalla se extiende a lo largo de múltiples ubicaciones, incluyendo las ruinas de la U.A. y un antiguo laboratorio gubernamental, donde se descubren secretos inquietantes sobre el origen de los dones.
El volumen culmina con una enorme batalla con los dones de la totalidad de ellos, una confrontación desesperada en la que Midoriya, junto con sus amigos, debe enfrentarse a una fuerza imparable. La estrategia es crucial, y cada movimiento está calculado para maximizar las posibilidades de victoria. Sin embargo, la batalla está marcada por sacrificios dolorosos y decisiones difíciles que pondrán a prueba los límites de los personajes. Se exploran las complejidades de la mecánica de los dones, mostrando cómo se combinan y se contraen para lograr efectos devastadores.
El uso de las «proyecciones» de los dones se vuelve más sofisticado, incorporando elementos de manipulación de la realidad y efectos de desorientación. La tensión aumenta a medida que se revelan las fortalezas y debilidades de cada participante, creando un verdadero juego de ajedrez entre los héroes y los villanos. La confrontación final es visualmente impactante, con explosiones de energía, movimientos acrobáticos y efectos especiales impresionantes. La acción no solo es emocionante, sino que también es esencial para avanzar en la trama y establecer las bases para el desenlace final de la serie.
El capítulo se centra en la desesperada lucha de Midoriya para controlar la «cosa negra» que lo consume, buscando desesperadamente una forma de canalizar su poder sin ser una amenaza para los demás. Sus esfuerzos lo llevan a interactuar con un antiguo profesor de la U.A., un hombre que fue testigo de los experimentos iniciales sobre los dones y que posee un conocimiento inigualable sobre las posibilidades y los peligros que conllevan. Este personaje sirve como un mentor inesperado, guiando a Midoriya hacia una comprensión más profunda de sí mismo y de su potencial.
La dinámica de grupo se ve afectada por las acciones de Midoriya. Su comportamiento errático y su incapacidad para controlar sus poderes generan desconfianza entre algunos de sus compañeros, incluyendo a Bakugo. La tensión entre ellos aumenta, creando un conflicto interno que amenaza con desmoronar la unidad del equipo. Este conflicto no solo es una representación de los desafíos de la convivencia entre personas con dones diferentes, sino también una metáfora de las luchas internas de Midoriya para aceptar su destino como héroe.
La lucha se intensifica con la aparición de nuevos villanos, ligados a la organización de Shigaraki, quienes utilizan técnicas de control mental y manipulación para debilitar a los héroes. Se revela que el objetivo de Shigaraki no es solo el poder destructivo, sino también la destrucción de la moralidad y del concepto de «héroe», buscando reemplazarlo con un sistema de poder basado en la anarquía y la deshumanización.
La batalla culmina con un enfrentamiento personal entre Midoriya y Shigaraki. Este encuentro no es solo una lucha física, sino también una batalla ideológica, un choque entre el concepto de heroísmo y la visión nihilista del villano. La «cosa negra» dentro de Midoriya se manifiesta con toda su fuerza, permitiéndole realizar ataques devastadores, pero también aumentando el riesgo de perder el control. La victoria, si la hay, depende de su capacidad para equilibrar el poder y la cordura, un desafío que pondrá a prueba sus límites y su determinación. Este capítulo, crucial en la serie, sirve para exponer de forma contundente la filosofía de los antagonistas y el valor de la esperanza y la perseverancia.
Opinión Crítica de My Hero Academia Nº 23: Un Capítulo de Alta Tensión y Reflexión
«My Hero Academia Nº 23» es un capítulo excepcionalmente bien ejecutado que eleva la apuesta en todos los niveles. Horikoshi demuestra una maestría innegable en la construcción de la narrativa, alternando con éxito la acción frenética con momentos de introspección y reflexión. La historia de Midoriya, atormentado por la «cosa negra» y luchando por controlar sus poderes, es particularmente conmovedora y realista. Su lucha no es solo contra Shigaraki, sino también contra sí mismo, contra sus propios miedos y dudas.
La presentación del personaje del antiguo profesor es un acierto, añadiendo una capa de complejidad y conocimiento a la trama. Su experiencia y su visión del mundo son esenciales para entender los peligros de la manipulación de los dones y la importancia de la ética. Además, el capítulo aborda temas importantes como la responsabilidad, el sacrificio y la naturaleza del poder. La batalla entre los héroes y los villanos no es simplemente una confrontación física, sino también una lucha por el futuro de la humanidad.
Sin embargo, el ritmo de la serie ha comenzado a mostrar algunas señales de ralentización en ciertos momentos, y «My Hero Academia Nº 23» no es una excepción. Algunas de las escenas de acción, aunque visualmente impresionantes, se sienten un poco repetitivas. No obstante, la calidad de la escritura y la profundidad de los personajes compensan estas pequeñas imperfecciones.
Recomendaciones: Si eres fan de «My Hero Academia», no te pierdas este capítulo. Es un momento crucial en la historia y te dejará con ganas de más. Si estás empezando a leer la serie, este es un buen momento para sumergirte en la trama y apreciar la complejidad de los personajes. La serie continúa ofreciendo una combinación excepcional de acción, fantasía y ciencia ficción, y «My Hero Academia Nº 23» es un testimonio de su calidad. La serie continúa siendo una joya del shônen moderno, demostrando por qué es una de las favoritas de los lectores de todo el mundo.
