que se logra, la conexión humana que se establece.
La clave de la unidad de cuidados paliativos, tal como la describe Berti, es alejarse de la idea de “curar” en el sentido tradicional. Los pacientes aquí no están destinados a ser sanados; en cambio, se les ofrece un espacio de confort y acompañamiento, donde se prioriza la
, un homenaje a aquellos que se dedican a acompañar a los enfermos en sus últimos momentos. Se recomienda encarecidamente a cualquier persona interesada en temas de salud, ética, filosofía o literatura.
Recomendaciones: Ideal para lectores que buscan una lectura reflexiva y conmovedora, que exploren los límites de la vida y la muerte. También recomendable para profesionales de la salud que busquen una nueva perspectiva sobre el cuidado del paciente.

