El libro se articula en dos partes bien diferenciadas, cada una con un objetivo específico dentro de la comprensión del “vivere” en Tomás de Aquino. La primera parte se enfoca en la
, una «perfección del ser» que se manifiesta en el acto de vivir. Esta concepción se basa en la idea de que el ser está intrínsecamente ligado a la vida, y que la vida es la forma más plena en que el ser puede manifestarse.
El libro también se diferencia por su cuidadosa contextualización histórica y filosófica. Carreño Pavez no presenta el pensamiento de Tomás de Aquino como un sistema aislado, sino que lo sitúa dentro de un contexto más amplio, relevando la influencia de la filosofía aristotélica, la neoplatónica y la tradición cristiana. La autora desarrolla una narrativa que muestra cómo Tomás de Aquino integró estas diferentes tradiciones para construir una teoría de la vida que es a la vez sistemática y profundamente humana. La obra muestra cómo Tomás de Aquino utilizó las ideas de Aristóteles para desarrollar una teoría de la perfección, y cómo integró elementos de la neoplatónica para comprender la relación entre el ser y la vida. El libro también explora la importancia de la tradición cristiana para comprender la naturaleza de la vida y su destino final.
Opinión Crítica de Vivere Viventibus Est Esse. El Vivir Como Perfección Del Ser En L A Obra De Tomás De Aquino
«Vivere Viventibus Est Esse» es una obra sumamente valiosa para aquellos que deseen comprender la profunda reflexión de Tomás de Aquino sobre la vida. La meticulosa investigación de Carreño Pavez, combinada con su estilo de escritura claro y accesible, convierte este libro en una lectura esencial para estudiantes, académicos y cualquier persona interesada en la filosofía existencial y teológica. La obra logra un equilibrio notable entre la profundidad conceptual y la claridad expositiva, lo cual la hace accesible a un público amplio. Sin embargo, la obra no está exenta de críticas; si bien la defensa de la centralidad del “vivere” en la filosofía de Tomás de Aquino es acertada, a veces la argumentación puede resultar un tanto abstracta, exigiendo un esfuerzo de lectura considerable por parte del lector.
Una crítica importante, aunque no necesariamente negativa, es la tendencia de la obra a enfatizar la “purificación” de la noción de vida. Si bien es innegable que Tomás de Aquino busca despojar la vida de elementos que la hacían más meramente “accesoria”, la excesiva énfasis en esta purificación puede llegar a desminuír la riqueza y la complejidad del pensamiento de Tomás de Aquino en relación con la vida en su aspecto más práctico y experiencial. Además, la obra podría beneficiarse de una exploración más detallada de la relación entre la teoría de Tomás de Aquino sobre la vida y la ética cristiana, así como una reflexión más profunda sobre las implicaciones de su visión para la vida cotidiana. En conclusión, se recomienda esta obra como un punto de partida para una profunda reflexión sobre la vida y el ser, y se sugiere complementarla con la lectura de otras obras de Tomás de Aquino, así como con la reflexión de otros pensadores que han abordado este templo fundamental.

