La historia se centra en la productora de televisión Laurie Moran, que se enfrenta a su desafío más ambicioso hasta la fecha: desentrañar el misterio del asesinato de Susan Dempsey, también conocida como “Cenicienta” debido a la presencia de un zapato en la escena del crimen. Ocurrió en los años noventa, en la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA), y desde entonces, el caso permaneció sin resolver, convirtiéndose en una leyenda estudiantil. La muerte de la joven, una estudiante inteligente y con un gran potencial, despertó un sinfín de interrogantes que continúan hasta el día de hoy. ¿Por qué el coche de Susan estaba aparcado tan alejado del lugar donde encontraron su cuerpo? ¿Cómo pudo llegar a presentarse al casting de una película dirigida por el reconocido y excéntrico Frank Parker? ¿Qué relación tenía con la Iglesia del Campus, una institución religiosa con conexiones turbias y un pasado controvertido? Y, por supuesto, la pregunta más obvia: ¿por qué solo quedó un zapato?
La premisa del programa “Bajo Sospecha” es examinar estos misterios sin resolver, utilizando los recursos y la plataforma de la televisión para reunir pistas y desvelar la verdad. Laurie, como presentadora y productora, es una mujer inteligente y decidida que no se conforma con las explicaciones oficiales. Con la ayuda de su equipo, reconstruye la escena del crimen, interroga a los testigos, analiza las pruebas y explora los secretos de los personajes involucrados. A medida que avanza la investigación, emerge una red de mentiras, engaños y motivos ocultos, que involucra a magnates de la tecnología, figuras influyentes de Hollywood, y a miembros de la élite académica. La historia de “Cenicienta” se convierte en un catalizador para explorar temas como la rivalidad, la ambición, la explotación y la manipulación. La novela destaca la fascinación del público por el crimen y la forma en que los medios pueden contribuir, tanto para bien como para mal, a la investigación de un caso.
La investigación de Laurie comienza con el análisis de la escena del crimen. La policía local la había clasificado inicialmente como un simple accidente, pero Laurie sospecha que hay algo más. Ella y su equipo se enfocan en Frank Parker, el director de la película que ofrecía una oportunidad a Susan, quien buscaba desesperadamente ascender en Hollywood. Parker es un hombre con un pasado turbio, famoso por su temperamento explosivo y sus métodos poco ortodoxos, lo que hace que Laurie sospeche que podría estar involucrado en el asesinato. Además, la Iglesia del Campus, con su líder, el Reverendo Silas Thorne, se convierte en un foco de atención. Thorne es un personaje carismático pero manipulador, que posee una gran influencia en el campus y que parece tener conexiones con personajes importantes.
A medida que la investigación progresa, Laurie descubre que Susan Dempsey no era tan inocente como parecía. En realidad, estaba inmersa en un oscuro círculo de secretos y relaciones peligrosas. Se revela que tenía una deuda de juego con un prestamista sin escrúpulos, y que estaba involucrada en un escándalo de plagio académico. El zapato, que inicialmente se consideró como una pista crucial, resulta ser más complejo de lo que parece. La marca del zapato es de una tienda de lujo, y se descubre que Susan compró el par completo. La pregunta ahora es, ¿por qué solo quedó uno? La trama se complica aún más con la aparición de nuevos sospechosos: un brillante pero antisocial ingeniero tecnológico, sospechoso de haber estado trabajando con Frank Parker, y un ejecutivo de una importante empresa de tecnología que tenía intereses en el campus.
Opinión Crítica de El Asesinato De Cenicienta (Bajo Sospecha 2):
“El Asesinato de Cenicienta” es una novela que cumple con las expectativas del lector habitual de Mary Higgins Clark. El ritmo es acelerado, con numerosos giros de la trama que mantienen al lector en vilo hasta el final. Los personajes son complejos y bien desarrollados, con motivaciones claras y defectos que los hacen creíbles. La autora logra crear una atmósfera de suspense y misterio, utilizando detalles sensoriales y diálogos intrigantes para transportar al lector al campus de UCLA en los años noventa. La novela es una muestra de la maestría de Clark en el género del thriller psicológico, y es un ejemplo de cómo utiliza la tensión, el suspenso y los elementos de el misterio para crear una experiencia de lectura placentera y adictiva.
Sin embargo, la trama puede resultar algo laberíntica en ciertos momentos, y algunos de los giros argumentales pueden resultar predicibles para los lectores más familiarizados con el género. No obstante, la novela se centra más en el desarrollo de la trama y en la creación de un ambiente de suspenso, que su logro principal, y en el establecimiento de una narrativa fluida y atractiva. La novela ofrece un comentario sobre la cultura de la televisión investigativa, y la forma en que los medios pueden influir en la percepción de la justicia. «Booklist» y «Publishers Weekly» reconocen acertadamente la calidad de la obra, destacando el atractivo del ritmo, los personajes complejos y los sorprendentes giros de la trama, y recomiendan la novela a todos los aficionados al thriller. La novela es una excelente opción para aquellos que buscan un thriller bien escrito y con una trama atractiva, y es un excelente ejemplo de la capacidad de Mary Higgins Clark para mantener al lector en vilo.


