El libro se desarrolla en torno a la experiencia de Francisco Ugarte Corcuera como testigo del viaje de San Josemaría a México. El autor, quien trabajaba en la
. La Basílica de México DF, se convirtió en un lugar de encuentro y de reafirmación para San Josemaría, donde pudo conectar con la tradición mariana y reforzar su fe.
Ugarte Corcuera describe con detalle la llegada del Fundador, el ambiente de la ciudad, el fervor de los fieles y la atmósfera de recogimiento y oración que se respiraba en la Basílica. El autor nos cuenta que, después de unas reflexiones iniciales, San Josemaría decidió plantarse ante la Virgen morena, expresando su deseo de “myself escapo con el deseo a la house de Guadalupe, myself pongo delante de aquella Virgen morena, a decirle que la quiero tanto, tanto como sus mexicanos”. Este acto, realizado durante nueve intensos días, está marcado por la sencillez y la austeridad del Fundador, pero también por la fuerza de su fe y su profundo amor por Dios. Ugarte Corcuera destaca la importancia de este viaje para San Josemaría, considerándolo un momento de reafirmación y de renovación.
El libro también explora la relación entre San Josemaría y el autor, Francisco Ugarte Corcuera, que se describe como una de confianza y respeto. A través de sus conversaciones y observaciones, el autor nos presenta una imagen cercana y humana de San Josemaría, mostrándonos su intensa devoción, su profunda sabiduría y su generoso deseo de servir a Dios y a la Iglesia. Ugarte Corcuera revela que San Josemaría estaba preocupado por la necesidad de un renovado compromiso con el Evangelio y por la importancia de la oración como fuente de fortaleza y guía. Además, el libro contiene una profunda reflexión sobre la relación entre la fe y la tradición mariana, y sobre el papel de la Virgen de Guadalupe como símbolo de fe y esperanza.
Opinión Crítica de Mexicano De Corazon
“Mexicano De Corazon” es, en esencia, una obra de profunda humanidad y espiritualidad. Francisco Ugarte Corcuera, con su mirada honesta y su estilo narrativo directo, nos ha regalado un relato que trasciende la mera documentación de un viaje; es, sobre todo, un encuentro íntimo con un hombre que marcó la historia de la Iglesia y del Opus Dei. La autenticidad del relato se debe, en gran medida, a la proximidad del autor con San Josemaría, quien tuvo la suerte de convivir con él durante nueve intensos días. Esto permite al lector acceder a una imagen más cercana y humana del Fundador, desmitificando ciertas representaciones y revelando su verdadera personalidad.
El libro se destaca por su profundidad espiritual y por su capacidad para transmitir la esencia del pensamiento de San Josemaría. La descripción del Fundador como una persona de inmensa fe, de profunda humildad y de un desinterés absoluto en la utilidad personal, es sumamente inspiradora. Es una oportunidad para releer el mensaje de San Josemaría, que se centra en la importancia de la oración, en el amor a Cristo y en el servicio a los demás. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el libro se centra en un momento particular de la vida de San Josemaría, en un periodo de grandes desafíos y de intensa transformación espiritual.
El prólogo de Fernando Ocáriz, en el que describe la experiencia de San Josemaría como «una de sus últimas locuras de amor en la tierra», subraya la profundidad de su entrega a Dios y su deseo de vivir la fe al máximo. El libro, como nos asegura el autor, dejó una «profunda huella» en su alma, y es que la experiencia de conocer a San Josemaría es una oportunidad para reflexionar sobre nuestras propias vidas y sobre nuestra relación con Dios. “Mexicano De Corazon” es un libro que, además de ser una valiosa documentación histórica, es un testimonio de fe y de esperanza, que puede inspirar a quien quiera que lo lea.
