Este relato, publicado por “El Transbordador”, se presenta como una narración inquietante y desasoseilibrante sobre una casa, una familia y las consecuencias de desenterrar secretos enterrados bajo capas de silencio y de lo sobrenatural. Nieves Mories, con su estilo característico, construye una atmósfera densa de misterio y desconfianza, sumergiendo al lector en un universo donde la línea entre la vida y la muerte, la razón y la locura, se desdibuja peligrosamente. La historia no es solo un thriller, sino también una reflexión sobre el trauma, la pérdida y la desesperación que pueden llevar a las personas a buscar respuestas en lugares y formas que desafían nuestra comprensión del mundo. Prepárense para una lectura que les perseguirá mucho después de haber cerrado el libro.
El libro juega constantemente con la tensión y la incertidumbre, utilizando una estructura narrativa fragmentada y la voz de un narrador poco fiable para mantener al lector en un estado constante de alerta. La ambientación, una pequeña y aislada localidad, es fundamental para la atmósfera que Nieves Mories consigue crear, reflejando la sensación de encierro y de que algo terrible está a punto de ocurrir. «Asuntos de Muertos» es una obra que exige una lectura pausada y reflexiva, preparada para dejarse llevar por la oscuridad que se esconde tras cada palabra.
La historia nos presenta a un narrador, un hombre de mediana edad, aparentemente un investigador privado, que ha sido contratado para investigar el caso de una familia que ha aparecido repentinamente en una pequeña localidad llamada “Alto Silencio”. Esta localidad, rodeada de campos y con una atmósfera opresiva, es el hogar de la familia – la señora (dicha señora) y sus tres hijas, las chicas, y su marido, al que llamaremos “el señor”. La razón del encargo es simple: la familia, desde hace meses, ha estado aislada, prácticamente encerrada en su casa, una construcción victoriana de estilo peculiar, con una fachada que muestra un número seis pintado de verde. Según los vecinos, la casa es un lugar donde se «habla con los muertos», y que si se paga una «módica cantidad», se puede establecer contacto con el más allá.
La investigación del narrador se ve rápidamente obstaculizada por la extraña y perturbadora realidad que se revela a medida que se adentra en la casa. Observa salir de ella hombres descompuestos, con la piel lívida, y mujeres llorando incontrolablemente, sin que ninguna de ellas parezca regresar. Además, el narrador recuerda, con una mezcla de horror y reconocimiento, haber visto, hace años, cómo se llevaban en una bolsa para cadáveres a la madre de las chicas, un evento que la comunidad local parece haber tratado con un silencio sepulcral. Las ambulancias se detienen a menudo en la zona, sintomático de un destino que parece marcado por la desgracia. El narrador, con un cinismo creciente, intuye que el encierro de la familia no es una decisión voluntaria, sino el resultado de algo mucho más siniestro. Las «chicas», con su comportamiento inusual y su rechazo a cualquier interacción con el exterior, son la clave para desentrañar el misterio.
La historia se complica aún más al descubrir que el señor, el padre de las «chicas», mantiene un negocio en su casa, y que, aparentemente, las «chicas» lo ayudan en ello. La naturaleza de este negocio es vaga, pero el narrador sospecha que tiene algo que ver con lo que ocurre en la casa. Las «chigas» siempre se mantienen a una distancia considerable de cualquier persona, lo que genera un ambiente de miedo e inquietud. El narrador, con una mezcla de cautela y fascinación, se acerca a la casa, desafiando la desconfianza de los vecinos, en un intento desesperado por encontrar respuestas. La figura de la menor, la hija más joven, es especialmente preocupante, ya que su comportamiento parece aún más extraño que el de sus hermanas.
La investigación del narrador se centra en descubrir qué está sucediendo en la casa, en la vida de la familia y, sobre todo, en la relación entre la «familia» y el más allá. Conforme avanza la historia, se revela una trama de horror y desesperación, donde las barreras entre la realidad y la fantasía se desdibujan. El narrador, a través de sus observaciones y conversaciones con los habitantes de Alto Silencio, comienza a sospechar que la familia está involucrada en rituales oscuros, posiblemente relacionados con una entidad sobrenatural que habita en la casa.
Las pistas son fragmentadas, y la información que el narrador recibe a menudo es contradictoria, lo que refuerza la sensación de desorientación y de que la verdad es mucho más compleja de lo que parece. La descripción de la casa, con sus paredes frías y sus sombras alargadas, contribuye a la atmósfera de inquietud y de fatalidad. Se insinúa que el «negocio» que llevan a cabo en la casa tiene un origen en un evento traumático del pasado de la familia, un evento que ha desatado fuerzas oscuras y que ahora amenaza con consumirlos. El narrador, impulsado por un sentimiento de culpabilidad y de obligación, se niega a abandonar la investigación, a pesar de los peligros que se ciernen sobre él.
A medida que la investigación avanza, la línea entre la realidad y la locura se vuelve cada vez más borrosa. El narrador comienza a tener visiones y sueños inquietantes, y se pregunta si está perdiendo el control de su propia mente. El destino de la familia y de los «chicas» se presenta como una espiral descendente hacia la perdición, y el narrador, consciente del peligro, intenta, sin éxito, despertar a la familia de su trance. La revelación final, que se ofrece al lector de manera sutil y sugerente, es impactante y perturbadora, y nos deja con la sensación de que la verdadera naturaleza del horror es mucho más profunda y compleja de lo que jamás imaginamos.
Opinión Crítica de Asuntos De Muertos
«Asuntos de Muertos» es una obra maestra del suspense y el terror psicológico, que logra crear una atmósfera de opresión y de desasosiego desde las primeras páginas. Nieves Mories no se limita a contar una historia de terror; también explora temas como el trauma, la culpa, la pérdida de la inocencia y la naturaleza del mal. El libro es una lectura exigente, pero gratificante, que requiere de la atención y del compromiso del lector. La historia no ofrece respuestas fáciles, y a menudo nos deja con más preguntas que respuestas, lo que contribuye a su impacto duradero.
La narración, fragmentada y no lineal, refleja la fragilidad de la memoria y la dificultad de comprender la verdad. La voz del narrador es convincente, a la vez que sospechosa, lo que nos obliga a cuestionar su confiabilidad. La construcción de la casa y del entorno de Alto Silencio son esenciales para la atmósfera de la novela; la casa es un personaje en sí misma, una prisión que atrapa a las almas de sus habitantes. El estilo de Nieves Mories es impecable, con una prosa elegante y precisa que combina aspectos góticos y elementos de realismo, creando una mezcla inquietante y sorprendentemente realista.
Recomendado para aquellos que disfrutan del terror psicológico, las narrativas fragmentadas y las historias con un toque de misterio y horror cósmico. Es un libro que se queda contigo mucho después de haberlo terminado, y que te hace reflexionar sobre la fragilidad de la condición humana y los límites de nuestro conocimiento. No es una lectura para el lector ocasional, pero si buscas una experiencia de lectura inolvidable, «Asuntos de Muertos» es una elección acertada. Un libro que se queda grabado en la memoria por su atmósfera, sus personajes y sus giros inesperados.
Espero que esta extensa descripción y análisis te sean de utilidad.
