El libro se centra en el período posterior a la
descifrada en 2002, que ha sido analizada con detalle, proporciona evidencia física que apoya la teoría de que existen relaciones previas entre los primeros reinos cristianos y la población musulmana de la región, desafiando las interpretaciones más tradicionales.
El libro establece que el período posterior a la invasión musulmana fue un momento de grandes transformaciones para Navarra, marcando el fin del reino visigodo y el comienzo de un nuevo orden político y social. Esarte Muniain argumenta que el reino de Navarra se convirtió en un actor clave en las relaciones entre los reinos cristianos del norte y el emirato de Córdoba, actuando como un árbitro en las disputas territoriales y como un intermediario en el comercio. La figura de Sancho el Sabio, como se mencionó anteriormente, es considerada crucial para el éxito de esta estrategia, al ser el que, a través de una decisión política, dio inicio a la nueva dinámica del reino.
La obra analiza en detalle las tácticas militares empleadas por los reyes navarros en sus conflictos con los musulmanes, mostrando cómo utilizaban la guerra no solo como un medio para expandir su territorio, sino también como una herramienta para controlar a sus vecinos y para proteger sus intereses comerciales. Se examinan las alianzas estratégicas que forjaron los reyes navarros, incluyendo sus alianzas con los condes de Castilla y los condes de Aragón, y su relación con el Imperio Bizantino. Esarte Muniain pone énfasis en la importancia de la diplomacia y las negociaciones en la resolución de los conflictos, demostrando que los reyes navarros no siempre recurrían a la fuerza militar para resolver sus problemas.
La investigación también explora las complejas relaciones sociales y económicas de la época, analizando las estructuras de poder, las instituciones y las costumbres de la sociedad navarra. Se examinan las relaciones entre los nobles y el pueblo, la organización de la economía y la importancia de la agricultura, la ganadería y el comercio. La obra destaca la importancia del sistema de vasallaje, que permitía a los reyes navarros mantener el control sobre sus territorios y asegurar el apoyo de sus leales súbditos. Además, la
, aunque crucial, podría haberse desarrollado con mayor detalle, incluyendo más datos sobre su descubrimiento, su análisis y su contexto histórico. No obstante, la obra es un excelente punto de partida para aquellos que deseen explorar la historia de Navarra con mayor profundidad. Recomendaría esta obra a cualquier persona interesada en la historia de España y en las interacciones entre culturas.
Se destaca que la obra es un valioso ejemplo de cómo el uso de nuevas tecnologías, como el análisis arqueológico y la datación por carbono, puede proporcionar información valiosa sobre el pasado. La maqbara , por ejemplo, ha permitido a los investigadores obtener datos sobre la vida y las costumbres de la sociedad navarra del siglo XII, que antes eran objeto de conjeturas. Se recomienda que el lector adquiera una visión crítica de la obra, teniendo en cuenta que la historia siempre está sujeta a interpretación y que las nuevas investigaciones pueden modificar las conclusiones de los historiadores. «El Reino de Navarra. » es una obra que invita a la reflexión y a la búsqueda de nuevos conocimientos sobre la historia de España.
