La obra de Mombelli se articula en tres partes distintas, cada una abordando un aspecto específico de la Polemica Hispano-Italiana. La primera parte se centra en el establecimiento del marco conceptual de la polémica. Mombelli establece que el núcleo de la disputa reside en la poética neoclásica hispano-italiana, desglosando las ideas clave que dieron origen a las críticas. Crucialmente, el autor define y analiza el concepto de «decadencia» que fue, en esencia, el punto de conflicto central. La noción de «decadencia» no se refería a la deterioración física de las obras, sino a un declive moral y estilístico en la poesía española, una crítica que los neoclásicos italianos percibían como una amenaza al equilibrio y a la armonía del arte. Se argumentaba que la poesía española estaba desatendida de la importancia de la melodía, la armonía y la forma, elementos que, para los italianos, constituían la esencia de la poesía verdadera.
La primera parte también explora las bases teóricas que sustentaban la crítica neoclásica. Mombelli analiza a autores clave como Giuseppe Palagi y Bernardo Alfieri, quienes fueron los principales propulsores de la crítica a la poesía española, y describe las ideas que desarrollaron sobre la importancia de la «melodía» – entendida como la adecuación de las palabras a la música –, la «armonía» (la concordancia entre los elementos del poema) y la «forma» (la estructura y el diseño del poema). La defensa de la melodía y la armonía, argumentaba la escuela neoclásica italiana, tenía como objetivo crear un arte más refinado y elegante, que respondiera a los gustos de la época y que sirviera para educar al público en el buen gusto.
La segunda parte se dedica a una revisión exhaustiva de la bibliografía crítica relativa a la Polemica Hispano-Italiana. Mombelli reconoce la vastedad de las obras que han tratado este tema a lo largo del tiempo y las diferentes perspectivas que han ofrecido los estudiosos. Además, el autor realiza una definición precisa de los antecedentes de la polémica, trazando la evolución del debate desde las primeras críticas de los hermanos Neumáticos a la consolidación de la escuela neoclásica italiana. La investigación de Mombelli muestra que la Polemica Hispano-Italiana no surgió de la nada, sino que fue el resultado de un largo proceso de reflexión y debate sobre los fundamentos del arte y la literatura.
Finalmente, la tercera parte se centra en la presentación de las principales obras y autores que animaron la «querella literaria». El autor analiza detalladamente las obras de Francisco de Quevedo, Luis de Borbón y Nicolás Guiranda, y explora la respuesta de los escritores españoles a las críticas italianas. El estudio no solo describe las obras, sino que también examina las estrategias retóricas y estilísticas utilizadas por los autores españoles para defender su propio estilo. También evalúa la efectividad de estas estrategias, mostrando cómo los escritores españoles intentaron reafirmar su independencia y su propio gusto. Mombelli resalta que la Polemica Hispano-Italiana fue, en última instancia, un intercambio de ideas que contribuyó a mejorar la calidad de la poesía española.
El trabajo de Mombelli ofrece un análisis en profundidad de la Polemica Hispano-Italiana, revelando la complejidad y la importancia de este debate literario. La obra no se limita a presentar una cronología de los eventos, sino que explora las raíces filosóficas, culturales y estéticas que alimentaron la disputa. El autor argumenta que la Polemica Hispano-Italiana fue un momento crucial en la historia de la literatura del siglo XVIII, que contribuyó a transformar la concepción del arte y a promover la innovación.
El autor enfatiza que el conflicto no se basaba en una mera preferencia estilística, sino que revelaba tensiones profundas entre diferentes tradiciones literarias y filosóficas. La oposición entre la poesía española y la poesía italiana representaba una lucha entre el espíritu clásico y el racionalismo moderno, entre el individualismo y el colectivismo, y entre la búsqueda de la perfección formal y la expresión de las emociones. Esta confrontación fue fundamental para el desarrollo de la literatura europea.
Mombelli también destaca la importancia de la Polemica Hispano-Italiana como un ejemplo de intercambio cultural. La disputa entre los escritores españoles y italianos contribuyó a difundir nuevas ideas y tendencias literarias por toda Europa. Además, la Polemica Hispano-Italiana ayudó a fortalecer la identidad literaria española y a promover la producción de una poesía más original y exigente.
En conclusión, Mombelli argumenta que la Polemica Hispano-Italiana fue un fenómeno de gran importancia que trascendió con bastante el mero ámbito erudito y bibliográfico. La disputa literaria tuvo un impacto significativo en la cultura europea de la época, influyendo en el desarrollo de la literatura española y en la forma en que se entendía el arte y la belleza.
Opinión Crítica de La Polemica Hispano-Italiana
La obra de Mombelli es, en general, un análisis riguroso y bien documentado de la Polemica Hispano-Italiana. El autor demuestra un profundo conocimiento de la bibliografía relativa al tema, y presenta una interpretación clara y concisa de los principales argumentos de los diferentes estudiosos. Sin embargo, algunos han criticado el libro por su tono a veces un poco técnico y académico, que podría hacerlo menos accesible a un público más amplio.
No obstante, la profundidad del análisis y la exhaustividad de la investigación hacen de «La Polemica Hispano-Italiana» un recurso imprescindible para cualquier estudiante o investigador que se interese por la literatura del siglo XVIII. La obra no solo presenta una narración detallada de los eventos, sino que también ofrece una perspectiva crítica de los principales argumentos de los diferentes estudiosos, lo que permite al lector formarse una opinión informada sobre el tema.
Recomendamos «La Polemica Hispano-Italiana» a quienes buscan comprender la complejidad y la importancia de este debate literario. El libro es una excelente introducción a la historia de la literatura española y italiana del siglo XVIII, y también ofrece una perspectiva valiosa sobre la relación entre la crítica y la creación. En especial, es un recurso esencial para quienes estudian la literatura neoclásica o la historia de la literatura europea. El autor se esfuerza por presentar un análisis equilibrado, reconociendo las fortalezas y debilidades de ambos lados de la disputa, lo que contribuye a una comprensión más profunda y matizada del fenómeno literario.

