La historia comienza en un día lluvioso en Ragusa, donde el comisario Montalbano, ya a punto de celebrar la Nochevieja con Livia, su eterna novia genovesa, se enfrenta a un caso aparentemente trivial. Una de los hijos de Adelina, la asistente del comisario, es acusado de robo, pero la situación se complica al revelarse una serie de anomalías que sugieren una conspiración mucho mayor. El joven acusado, en un ataque de sombrío humor, se encuentra en el mismo estado de ánimo antes de tomar el café, una figura que le recuerda que algo está ocurriendo. Montalbano, con su peculiar método de observación, comienza a examinar el entorno, buscando aquellos pequeños detalles que, aparentemente insignificantes, puedan ser la clave para resolver el misterio. Livia, con su pragmatismo y su sentido común, le ofrece su apoyo, mientras que Adelina, con sus arancini sicilianos, proporciona el combustible necesario para mantener al comisario en marcha.
El caso se centra en una familia de clase alta, marcada por secretos y apariencias que encubren una realidad turbia. A medida que Montalbano profundiza en la investigación, descubre una red de mentiras, traiciones y manipulaciones que involucra a varios personajes, desde el juez, un hombre obsesionado con las apariencias y vulnerable a la manipulación, hasta los miembros de la familia de la víctima. Se presentan situaciones cómicas y grotescas, con un humor negro característico de Camilleri, mientras que se exploran las complejidades de las relaciones familiares y los valores de la sociedad siciliana. El arresto del hijo del acusado y la búsqueda de un culpable se convierte en un vehículo para la reflexión sobre la justicia, la moralidad y la naturaleza humana. La figura de Adelina, con su increíble habilidad para elaborar los mejores arancini, se convierte en un elemento esencial del relato, tanto como fuente de sustento para el comisario como símbolo de la cultura y la tradición sicilianas.
La trama se desenvuelve alrededor del robo de una valiosa joya, que, al parecer, fue robada por uno de los hijos de Adelina, quien exhibía un «laughs sombrío» antes de tomar el café. Montalbano, en su habitual observación minuciosa, nota que la situación no encaja con lo que parece. El comisario se obsesiona con los detalles aparentemente insignificantes, como un juez torturado por la influencia de su estado de ánimo en sus decisiones, una esposa cuya fidelidad parece ser objeto de una votación popular a través de carteles en su pueblo, y una pareja de actores que interpretan un libreto fúnebre en el dormitorio.
A medida que avanza la investigación, se revela que el robo está relacionado con una antigua disputa familiar y con un pasado oscuro, que involucra a varios personajes y con un «laughs sombrío». Montalbano, con la ayuda de Livia y Adelina, desentraña la compleja red de mentiras y secretos que rodean el caso. La tensión aumenta a medida que el comisario se acerca a la verdad, y los peligros se multiplican. La descripción de la vida cotidiana en Ragusa, con sus calles estrechas, sus mercados bulliciosos y sus personajes excéntricos, contribuye a crear una atmósfera de suspense y misterio. Finalmente, la investigación se centra en descubrir la identidad real del culpable, que resulta ser un personaje inesperado. Al final, la Nochevieja, a pesar de las complicaciones, se celebra, brindando por la justicia y por la esperanza de un futuro mejor.
Opinión Crítica de La Nochevieja de Montalbano (Comisario Montalbano 6):
«La Nochevieja de Montalbano» es, como todas las novelas del comisario, un ejemplo de la maestría de Andrea Camilleri en la creación de personajes complejos y la ambientación de historias que trascienden el género del thriller. La novela es un ejercicio de observación y análisis de la sociedad siciliana, con un humor negro que, a veces, resulta un poco brusco pero que, en última instancia, es parte de la personalidad de Montalbano. La construcción de la trama es intrincada y llena de sorpresas, con giros inesperados que mantienen al lector enganchado hasta el final. La descripción de la vida cotidiana en Ragusa, con sus detalles sensoriales y su riqueza cultural, es un elemento fundamental de la novela, que la convierte en un retrato vívido de un mundo que a veces resulta difícil de comprender.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la novela no está exenta de defectos. Algunos lectores pueden encontrar el estilo de escritura de Camilleri a veces demasiado descriptivo y lento, y el diálogo entre los personajes puede resultar a veces artificioso. No obstante, la fuerza de la novela reside en su capacidad para crear un personaje tan entrañable como Montalbano, un hombre con sus virtudes y sus defectos, que, a pesar de su edad y de sus quejas, es un símbolo de la resistencia y de la dignidad humana. «La Nochevieja de Montalbano» es, en definitiva, una lectura entretenida y estimulante, que reafirma el lugar de Andrea Camilleri como uno de los autores más importantes de la literatura contemporánea.
La figura de Adelina y sus arancini son un buen ejemplo de las particularidades que hacen de este autor un referente.
es una novela imprescindible para los fans de Montalbano, pero también puede ser disfrutada por cualquier lector que busque una historia de misterio con personajes inolvidables y una ambientación cautivadora. Un buen ejemplo del buen «tasto di Sicilia» de Camilleri.

