La trama gira en torno a la desaparición de Martin Roberts, un viejo amigo y compañero de Víctor Ros, quien ahora trabaja para el servicio secreto español en la Cuba colonial. María Fuster, esposa de Roberts, desesperada por su ausencia, acude a Víctor Ros pidiéndole ayuda. La investigación del inspector pronto lo llevará a descubrir una red de secretos y conspiraciones que involucran a figuras poderosas tanto en España como en Cuba.
La investigación se complica cuando Víctor Ros se encuentra con Giselda Albertos, una atractiva y sensual artista de variedades cubana, con la que Roberts mantenía una relación, y que parece ser clave en la desaparición del agente. Para avanzar en su investigación, Víctor Ros se ve obligado a viajar a La Habana, donde se adentra en un mundo de espías internacionales, agentes dobles, empresarios norteamericanos, autonomistas, insurgentes, miembros de la sacarocracia cubana y militares españoles. La ciudad, con su tráfico de información y sus negocios turbios, se convierte en un laberinto donde la verdad es tan esquiva como el propio Roberts.
Un giro inesperado de la historia lleva a Víctor Ros a un viaje que lo llevará a un lugar aún más improbable: la
está magistralmente recreada, con sus colores, olores y sonidos, que transportan al lector a esa época y lo sumerge en el ambiente de la novela. Además, la novela ofrece un retrato crítico de la decadencia del Imperio Español y de la corrupción política, que era una constante en la época.
La trama se desarrolla a un ritmo ágil, manteniendo el equilibrio entre los momentos de acción y los de reflexión. Los capítulos son cortos y concisos, lo que contribuye a mantener el interés del lector. A medida que avanza la investigación, las pistas se van acumulando, creando un suspense creciente y obligando al lector a cuestionar a cada personaje. Además, Tristante consigue crear personajes memorables, con personalidades bien definidas y motivaciones claras. La relación entre Víctor Ros y sus amigos, Alfredo Blázquez y Arístides, añade una dimensión humana a la novela y refuerza el espíritu de equipo.
Opinión Crítica de Víctor Ros Y Los Secretos De Ultramar (Serie Víctor Ros 6):
“Víctor Ros y Los Secretos de Ultramar” es, sin duda, una de las mejores entregas de la serie. Jeronimo Tristante ha conseguido mantener la calidad que caracteriza a toda la saga, ofreciendo una novela de aventuras, de misterio, de suspense y de historia. La ambientación de la Cuba colonial es impecable y las descripciones de la ciudad y de sus habitantes son muy detalladas y vívidas. El lector se siente como si estuviera realmente en La Habana, sintiendo el calor, oliendo los aromas y escuchando los sonidos de esa ciudad fascinante y peligrosa.
La trama es muy bien construida, con un ritmo ágil y un suspense creciente. Las pistas se van acumulando gradualmente, obligando al lector a cuestionar a cada personaje y a buscar la verdad. La inclusión de la momia del faraón Khnumakht y su conexión con la desaparición de Roberts introduce un elemento de misterio que añade una capa de complejidad a la trama. La novela no solo es un thriller, sino también una reflexión sobre la historia de España y Cuba, sobre la corrupción, el colonialismo y la lucha por la independencia.
Recomendaciones: Este libro es imprescindible para los amantes de los thrillers históricos, las novelas de misterio y las aventuras. Es una lectura entretenida y estimulante, que nos transporta a otra época y nos hace reflexionar sobre el presente. Si disfrutas de las novelas de Víctor Ros, no dudes en leer «Víctor Ros y Los Secretos de Ultramar», porque seguramente no te decepcionará. Además, la novela sirve como una excelente puerta de entrada para conocer mejor la obra de Jeronimo Tristante y su universo literario.




