La trama de «Un Día de Septiembre y Algunos de Octubre» se centra en la repentina y misteriosa caída en coma de David Fortuny, un investigador privado y amigo cercano del Inspector Mascarell. Fortuny, conocido por su audacia y su intuición, se encuentra en el ojo del huracán, víctima de un atentado que parece estar relacionado con asuntos oscuros y polémicos. La noticia conmociona a Mascarell, quien se ve obligado a asumir la responsabilidad de desentrañar la verdad y descubrir a los responsables.
La investigación se complica rápidamente, ya que Fortuny se encuentra inmerso en una red de secretos y mentiras, donde convergen intereses corporativos, viejas rencillas políticas y la persistencia de grupos radicales que se aferran a ideas y propósitos de la época. A medida que Mascarell profundiza en la investigación, descubre que el atentado no es una simple venganza, sino parte de un plan mucho más grande, tejido con hilos del pasado y con el objetivo de desestabilizar la frágil paz de la posguerra. La ayuda de antiguos compañeros de la Guardia Civil y de informadores del bajo mundo lo guían, mientras se enfrenta a la desconfianza y al silencio de aquellos que, por temor a represalias, se niegan a colaborar.
La ambientación de la historia es fundamental, como es habitual en las obras de Fabra. La Barcelona de la época, con sus calles empedradas, sus mercados bulliciosos y su atmósfera cargada de tensión, se convierte en un personaje más de la trama. El autor nos sumerge en un ambiente de precariedad, en el que la lucha por la supervivencia es una realidad cotidiana para muchos. A través de descripciones vívidas y detalladas, Fabra recrea un Madrid y una Barcelona de la posguerra, donde la esperanza se mezcla con el desengaño y donde la ley es a menudo un instrumento de opresión.
El viaje de Mascarell para descubrir la verdad sobre el atentado contra Fortuny lo lleva a investigar el pasado de su amigo, revelando una serie de conexiones inesperadas. Descubre que Fortuny, a través de sus investigaciones anteriores, había estado investigando la corrupción de altos cargos en la industria del petróleo, un sector que se encontraba en plena expansión en España y que estaba conectado con intereses militares y políticos. Esta investigación lo había puesto en el radar de grupos violentos y ambiciosos que buscaban silenciarlo. La investigación del atentado, por tanto, se convierte en una compleja red de conspiraciones que se remonta a los años de la Guerra Civil y a la represión posterior.
A medida que Mascarell recopila pistas y testimonios, se enfrenta a la resistencia de aquellos que desean proteger sus secretos. El silencio de la policía, la desconfianza de los testigos y la intimidación de los criminales dificultan la tarea del inspector. Sin embargo, Mascarell, con su incansable determinación y su profundo sentido de la justicia, persiste en su búsqueda de la verdad, incluso cuando se ve amenazado y acosado. La tensión aumenta a medida que se acerca a la revelación del culpable y de sus motivos, que revelan una trama de poder y corrupción que se extiende por toda la sociedad española.
El libro explora temas como la memoria histórica, la impunidad y la dificultad de superar el pasado. A través de la figura de Fortuny, Mascarell cuestiona las justificaciones ideológicas que se han utilizado para justificar la violencia y la represión, y denuncia la persistencia de la cultura del silencio que ha dificultado la construcción de una sociedad justa y democrática. La novela no solo presenta un thriller policial, sino también un alegato en favor de la verdad, la justicia y la memoria histórica.
Opinión Crítica de Un Día de Septiembre Y Algunos De Octubre (Inspector Mascarell 10)
“Un Día de Septiembre y Algunos de Octubre” es, sin duda, una de las mejores entregas de la saga del Inspector Mascarell. Jordi Sierra i Fabra ha vuelto a demostrar su dominio en el género del thriller histórico, combinando una trama absorbente y llena de suspense con una ambientación precisa y detallada. La novela es un testimonio de la habilidad narrativa del autor, que sabe tejer una historia compleja y llena de giros inesperados, manteniendo al lector en tensión hasta el final.
La caracterización del personaje de Mascarell es, como siempre, un punto fuerte de la novela. El inspector es un hombre curtido por la experiencia, con un profundo sentido de la justicia y una gran capacidad de empatía. Su voz, enérgica y reflexiva, es un elemento fundamental del atractivo de la saga. Además, la relación entre Mascarell y Fortuny es un componente esencial de la trama, añadiendo una capa de profundidad emocional a la historia. La novela explora la complejidad de las amistades y la capacidad de la persona para asumir el rol de amigo cuando este es necesario.
Fabra es uno de los autores más leídos y populares del panorama literario español, con más de doce millones de libros vendidos hasta 2018 y más de 40 premios literarios. En 2017 obtuvo la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y en 2018 la Creu de Sant Jordi. Su éxito se debe, en gran medida, a su capacidad para hacer que la historia cobre vida, creando personajes memorables y una ambientación verosímil. “Un Día de Septiembre y Algunos de Octubre” es un libro que recomiendo a todos los amantes del thriller histórico y a aquellos que quieran conocer la España de la posguerra desde una perspectiva diferente.
Recomendaciones: Si disfrutas de las novelas de suspense con un trasfondo histórico, te encantará esta entrega. Además, es una excelente manera de sumergirte en la cultura y la historia de España.



