El libro se estructura para ofrecer una comprensión profunda de la provincia de La Mancha en el periodo previo y durante la elaboración de la Constitución de 1812. La obra comienza describiendo el contexto político y administrativo de la época, destacando la importancia de “España dividida en provincias elizabeth intendencias” de 1789. Este documento, que reorganizó el sistema intendencial español, demuestra la intención del gobierno de Carlos III de modernizar la administración y, al mismo tiempo, reforzar el control central. La existencia de esta edicta, que introduce la organización en provincias, es crucial para comprender la posterior reorganización que se verá en La Mancha.
El estudio detalla la estructura territorial de La Mancha a finales del Antiguo Régimen. La provincia estaba compuesta por diversos elementos: la propia ciudad de Ciudad, de
en la provincia, no solo como entidad administrativa, sino también como una fuerza social y política. Los órdenes militares, como el de Santiago y el de Calatrava, ejercieron una influencia considerable en la vida de la Mancha, y su participación en el proceso liberal es analizada con detenimiento. La presencia de estas instituciones indica un control social importante en el desarrollo de las ideas liberales. El libro argumenta que las tensiones entre el viejo régimen y el nuevo régimen se manifestaron especialmente en La Mancha, donde la influencia de la Iglesia y de los terratenientes era particularmente fuerte.
La obra analiza con detalle el papel de
Una lectura esencial para cualquier interesado en la historia de España, particularmente para aquellos que deseen comprender mejor las raíces del liberalismo español.
