La historia se centra en dos jóvenes estudiantes de la Escuela para Chicas Brookhants: Flo y Clara. Desde el momento en que sus miradas se cruzan, una
en la sociedad victoriana, utilizando el género gótico para ilustrar las consecuencias devastadoras de esta opresión.
Si bien la novela es a veces un poco pretenciosa y su ritmo puede ser lento en algunas partes, su fuerza radica en su ambigüedad y en la manera en que desafía las expectativas del lector. La autora no ofrece respuestas fáciles ni soluciones definitivas, sino que presenta una serie de preguntas inquietantes sobre la naturaleza del deseo, la responsabilidad y la capacidad de las mujeres para controlar sus propios destinos. La escritura es rica en imágenes y simbolismo, y la descripción del entorno, particularmente el campo de manzanos, es particularmente evocadora.
La novela, con su enfoque en la
que se convierte en una parte integral de la experiencia de lectura. Recomendable para aquellos que disfrutan de las novelas góticas, las historias de misterio y las exploraciones de la psicología humana. La novela, a pesar de su ambientación histórica, sigue siendo una lectura relevante para hoy en día, y es un testimonio del poder de la literatura para desafiar las normas y cuestionar las ideas preconcebidas.

