El «Diccionario Boadas Para La Gestión De Archivos» no sigue la estructura tradicional de un diccionario. No se organiza cronológicamente por términos archivísticos estándar, ni se basa en un vocabulario técnico exhaustivo. En cambio, presenta una colección de definiciones y comentarios agrupados en torno a temas centrales que interesaban a Boadas. La organización es más intuitiva, basada en la forma en que el autor conceptualizaba la archivística, lo que hace que la lectura sea un proceso de descubrimiento y reflexión.
Uno de los aspectos más notables de este diccionario es su enfoque en el “valor” de los documentos. Boadas no se limita a definir términos como “archivo”, “documento”, “periódico”, etc. Más bien, profundiza en el significado de estos términos en el contexto de la gestión de archivos. Argumenta que el valor de un archivo no reside únicamente en su contenido físico, sino en su capacidad para proporcionar información, para respaldar decisiones, para influir en el presente. Esta idea subyacente impregna todo el diccionario y moldea la forma en que Boadas aborda cada concepto.
Además de sus definiciones, el diccionario está lleno de anécdotas, reflexiones personales y consejos prácticos. Boadas no rehúye la expresión de sus opiniones, y a menudo se muestra crítico con las prácticas que consideraba erróneas o ineficaces. Por ejemplo, critica la tendencia a tratar los archivos como meros depósitos de documentos, y aboga por una visión más activa y participativa. Su estilo es directo y a veces brusco, pero siempre honesto y fundamentado en su larga experiencia. El diccionario está lleno de exhortaciones al archivista para que actúe como un “filósofo de los documentos”, un “administrador del conocimiento”, un “agente de cambio”. Boadas insiste en que el archivista debe ser un “guardián del patrimonio”, un “defensor de la memoria”, un “catalizador del pensamiento”.
El diccionario también se caracteriza por su particular tratamiento de ciertos temas, que a menudo son más ampliamente desarrollados que otros, incluso si estos últimos son considerados por muchos colegas como fundamentales. Esto no es una casualidad: refleja la verdadera preocupación de Boadas por estos temas, y su convicción de que eran esenciales para una correcta gestión de archivos. Boadas reconoce que sus preferencias podrían parecer arbitrarias, pero está convencido de que su intuición, basada en años de experiencia, era la mejor guía. Por ello, es importante leer el diccionario con espíritu crítico, reconociendo que sus prioridades pueden no coincidir con las de todos.
El «Diccionario Boadas Para La Gestion De Archivos» es, en esencia, un libro «de autor», cuyas definiciones y comentarios están moldeados por la personalidad, la visión y la experiencia de Joan Boadas I Raset. Su objetivo no es ser un diccionario terminológico estándar o una guía riga para la gestión de archivos, sino más bien ofrecer una perspectiva única y profunda sobre la profesión.
Boadas utiliza el diccionario como un foro para expresar sus opiniones y para promover un enfoque más holístico y significado de la gestión de archivos. Él insiste en que los archivos no son simplemente depósitos de documentos, sino que tienen un valor intrínseco que debe ser reconocido y valorado. Este valor se basaba en la capacidad de los archivos para proporcionar información, para respaldar decisiones, para influir en el presente y para conservar la memoria social.
La organización del diccionario no es tradicional. No se basan en un orden cronológico o en un vocabulario técnico estándar. En lugar de eso, presenta una colección de definiciones y comentarios agrupados en torno a temas centrales que interesaban a Boadas. Esta estructura permite al lector sumergirse en la materia desde la perspectiva del autor y realizar su propio descubrimiento. Además, el libro está lleno de anécdotas y reflexiones personales, que añaden profundidad y carácter a la obra.
Es fundamental reconocer que el «Diccionario Boadas Para La Gestión De Archivos» es un testimonio de la evolución del archivismo español. La obra refleja la inteligencia, la experiencia y la pasión de Boadas por la profesión. No es un manual de instrucciones para los archivistas, sino un invitación a reflexionar sobre los fundamentos de la gestión de archivos desde una perspectiva única y profunda. En consecuencia, es importante leer el diccionario con un espíritu crítico, reconociendo que las prioridades de Boadas pueden no coincidir con las de todos.
Opinión Crítica de Diccionario Boadas Para La Gestion De Archivos
El «Diccionario Boadas Para La Gestión De Archivos» es, sin duda, una obra imprescindible para cualquier profesional del archivismo, pero requiere un enfoque de lectura particular. No se trata de un manual que se consulta para obtener respuestas concretas, sino de una fuente de inspiración y de reflexión. La verdadera fuerza del diccionario reside en su capacidad para hacer que el lector cuestione sus propias prácticas y para verlo el mundo de la gestión de archivos desde una perspectiva más amplia y significativa.
Una de las mayores críticas que se puede dirigir a este diccionario es su falta de rigurosidad terminológica. Boadas no se limita a definir términos estándar; más bien, los reinterpreta desde su propia visión del mundo. Esto puede ser una ventaja para aquellos que buscan una perspectiva más holística, pero puede ser una desventaja para aquellos que necesitan definiciones precisas y estándar. No obstante, esta flexibilidad y sencillez son también uno de los aspectos más atractivos del diccionario.
Otra crítica es que, aunque la perspectiva de Boadas es valiosa, puede parecer a veces desfasada en el contexto de la actual práctica archivística. En un mundo cada vez más digitalizado y centrado en la tecnología, algunas de sus ideas – como su énfasis en el «valor» de los documentos – pueden parecer obsoletas. Sin embargo, es importante tener en mínima cuenta su visión, que sigue siendo relevante en el presente. El valor en la gestión de archivos no es solo técnico o estético, sino fundamentalmente filosófico.
En general, considero que el «Diccionario Boadas Para La Gestión De Archivos» es una obra fundamental que ha dejado una huella indelible en el archivismo español. Aunque requiere un enfoque de lectura particular, es un libro que vale la pena leer y reflexionar. Recomiendo la lectura a pie de página, para analizar cada palabra, saber que se encuentra en la mente de un sabio y filósofo. Además, es una obra que podría enriquecer la comprensión de los archivistas de todo el mundo. El diccionario no es un manual que se debe seguir ciegamente, sino una fuente de inspiración y de reflexión, que nos invita a cuestionar nuestras prácticas y a ver el mundo de la gestión de archivos desde una perspectiva más amplia y significativa. Por eso, lo calificaría como un tesoro para cualquier archivista que se tenga en serio.


