«El Siglo XX, ¡Que Progreso! (Ole! Mortadelo 152)» nos transporta a una situación aparentemente sencilla pero llena de potencial cómico: el profesor Bacterio ha creado un dispositivo de viaje en el tiempo. Su invento, con la ayuda de Ofelia, pretende permitir a sus usuarios viajar al siglo XXI y regresar con un informe detallado sobre las novedades de la época. Sin embargo, un inesperado fallo en el mecanismo, combinado con la torpeza habitual de Bacterio, provoca que el grupo se desvíe del destino previsto y termine viajando al principio del siglo XX. La T.I.A., en su intento de obtener información sobre el futuro, también decide involucrarse, enviando a agentes para monitorear la situación.
La aventura que sigue es un torbellino de acontecimientos históricos y cómicos. Mortadelo y Filemón, arrastrados por el caos, se encuentran en medio de situaciones hilarantes y peligrosas. Desde presenciar el hundimiento del Titanic, hasta verse involucrados en las tensiones de las Guerras Mundiales y el fervor de la Guerra Civil Española. El grupo se enfrenta a personajes históricos, se ve envuelto en intrigas políticas y, por supuesto, se enfrenta a sus propios problemas de mala suerte y exagerada torpeza. Ofelia, con su habitual serenidad, intenta mantener la calma, mientras que Bacterio, incapaz de controlar su invento, agrega un componente de caos a la situación. La T.I.A., con sus agentes, intenta remediar la situación y recuperar el dispositivo, aumentando el nivel de comedia.
La trama se centra en el choque de culturas y estilos de vida entre el siglo XX y el pasado, y en la desgracia de Mortadelo y Filemón, que se ven llevados a una serie de situaciones hilarantes. El libro explota al máximo el potencial cómico del personaje de Ibañez, con situaciones absurdas, diálogos ingeniosos y un gran sentido del humor. La historia no solo es una aventura de viajes en el tiempo, sino también una exploración de los grandes acontecimientos del siglo XX, presentados con una mirada irónica y distraída.
El inicio de la aventura se centra en la creación del dispositivo de viaje en el tiempo por parte del Profesor Bacterio, impulsado por la T.I.A. para obtener información del futuro. Un error de Bacterio y la desestabilización del aparato, en lugar de transportarlos al siglo XXI, los lleva a una época anterior, al principio del siglo XX, momento en el que la T.I.A. decide involucrarse en la búsqueda de los viajeros en el tiempo, enviando a sus agentes para establecer el contacto. La mala suerte, como es habitual en las aventuras de Mortadelo y Filemón, se suma a la situación, convirtiéndolos en el blanco de diversas situaciones y confrontaciones.
A medida que avanzan en su viaje, el grupo se encuentra inmerso en los acontecimientos del siglo XX, de forma cómica y a la vez educativa. Viven momentos clave como el hundimiento del Titanic, donde se ven obligados a intervenir para salvar pasajeros y objetos (obviamente, sin éxito en cuanto a salvar vidas humanas de forma heroica). También experimentan las tensiones de las Guerras Mundiales, donde, por su incapacidad para comprender la lógica bélica, causan aún más confusión y desastre. Durante la Guerra Civil Española, se ven envueltos en situaciones absurdas, interrogando a soldados y participando en acciones que, por su entero desequilibrio, agregan un componente de comedia a la situación. La T.I.A., con sus agentes, intenta controlar la situación y recuperar el dispositivo de Bacterio, lo que genera una serie de confusiones y situaciones de riña entre los diferentes equipos.
La historia culmina con la intervención del Súper, que, enfadado por el error del invento del Bacterio, lo envía a trabajar en un despacho en las cloacas, una consecuencia justificada por su incapacidad para controlar el dispositivo y suponer riesgos. El Súper, con su particular estilo de justicia, representa el contraste con la torpeza y el desequilibrio de los otros personajes. El desenlace es típico de las aventuras de Mortadelo y Filemón: un final inesperado, absurdo y que enfatiza el sentido del humor de Ibañez.
Opinión Crítica de El Siglo Xx, ¡Que Progreso! (Ole! Mortadelo 152):
“El Siglo XX, ¡Que Progreso!” es un excelente ejemplo de lo que hace que la colección “Magos del Humor” sea tan especial. Francisco Ibañez, como siempre, demuestra su maestría para crear situaciones cómicas a partir de la torpeza de sus personajes y de los acontecimientos históricos. El libro no solo es una historia de viajes en el tiempo, sino que es una crítica irónica a la historia, a los grandes acontecimientos del siglo XX y a la propia naturaleza humana. La narración es ágil, la comedia es fresca y el ritmo es perfecto para mantener la atención del lector.
El libro destaca por su uso de los personajes de Mortadelo y Filemón, que se complementan a la perfección, creando un equilibrio entre la extravagancia y la absurdez. La relación entre ambos personajes, con su desequilibrio y mala suerte, es la base de la comedia. Además, la inclusión de Ofelia y Bacterio añade otro nivel de comedia, con la serenidad de Ofelia contrastando con el caos de Bacterio. La gestión del ritmo narrativo es impecable, alternando momentos de acción con momentos de humor.
Si bien el libro se centra en eventos históricos, lo hace de una manera accesible y divertida, sin ser excesivamente didáctico. Aunque se involucra en los acontecimientos históricos, el enfoque principal de Ibañez es el humor, y el lector disfrutará de la situación en cada momento. Es un libro ideal para lectores de todas las edades que disfruten de la comedia absurda y de la buena literatura española. La calidad del dibujo, característica de Bruguera, contribuye a la atracción de el libro.
«El Siglo XX, ¡Que Progreso!» es una joya de la colección “Magos del Humor” y una obra imprescindible para cualquier fan de Mortadelo y Filemón. Es un libro que te hará reír, pensar y recordar el sentido del humor de Francisco Ibañez. Recomendable al 100%.
