Hans Urs von Balthasar (1905-1988) representa una figura central en el teologar católico del siglo XX. Su obra, de una magnitud y complejidad asombrosas, ha desafiado y, a la vez, enriquecido profundamente el pensamiento teológico. A pesar de la vasta extensión de su producción, existe una notable carencia de un texto que, de manera concisa y accesible, presente de forma global y comprensible las fuentes y la estructura cardinal de su pensamiento. Esta carencia ha llevado a la publicación de «Hans Urs von Balthasar I: Ejes Estructurantes De Su Teologia», un proyecto ambicioso que, según el prólogo de Ángel Cordovilla, “otorgar una visión orgánica de toda la obra del pensador suizo”. El libro, editado por Encuentro, se presenta como una introducción fundamental para aquellos que deseen adentrarse en la profundidad y la riqueza de la teología balthasarina, ofreciendo un marco de referencia esencial para su lectura y comprensión.
El libro aborda la importancia crucial de la Trilogía – Gloria, Teodramática y Teológica – como la obra cumbre de Balthasar y el punto de partida para su estudio. A través de una síntesis inteligente, «Ejes Estructurantes De Su Teologia» busca desentrañar las bases conceptuales que dan forma a su pensamiento, ofreciendo una guía esencial para el lector que se inicia en la complejidad de su obra. La estructura del libro se concibe como el primer paso en un recorrido, y la publicación posterior («Hans Urs von Balthasar II.») permitirá una inmersión aún más profunda en los aspectos centrales de la Trilogía.
El libro se centra en la identificación de los tres ejes estructurales que dominan la teología de Hans Urs von Balthasar: la Gloria, la Teodramática y la Teológica. No se trata de una presentación lineal de la Trilogía, sino de una articulación de los principios subyacentes que la hacen posible. Balthasar, desde una perspectiva hermenéutica y fenomenológica, busca comprender la relación trinitaria de Dios y su manifestación en la historia, especialmente en la encarnación de Jesucristo. Cada uno de estos ejes está intrínsecamente relacionado con los otros, formando un sistema teológico coherente y profundamente arraigado en la tradición cristiana.
La Gloria, para Balthasar, no se limita a una visión meramente estética o contemplativa de Dios. Se trata de la respuesta de la creación a la presencia divina, una respuesta de reconocimiento, adoración y alabanza. Es el “silencio” de la creación ante la manifestación de la gloria de Dios. Esta gloria es la fuente de toda revelación y la base de la teodramática. El autor se sirve de conceptos de pensadores como Johannes Scotus Eriugena y Otto von Balthasar, para demostrar que la gloria es más que una simple belleza; es un acto de reconocimiento fundamental para la existencia de la creación. A su vez, se asienta como fundamento para la comprensión de la experiencia religiosa. Balthasar rechaza una visión excesivamente racionalista de la teología, enfatizando la importancia de la experiencia y la intuición.
El segundo eje, la Teodramática, surge como respuesta a la pregunta sobre el sufrimiento y la injusticia en el mundo. Balthasar utiliza la estética del teatro – la “teodramatología” – para abordar la problemática del mal. Considera que la historia de la humanidad, desde la creación hasta la consumación, debe ser entendida como una obra de teatro, una tragedia en la que Dios es el autor y el protagonista es Cristo. La tragedia no es el mal en sí mismo, sino la condición humana, la caída del hombre y la consecuencia de la libertad. El sufrimiento, en este sentido, no es un castigo divino, sino la manifestación de la libertad humana y la lucha entre el bien y el mal. El autor se basa en la obra de Friedrich Nietzsche, pero le niega su nihilismo. Para Balthasar, el drama revela la grandeza de Dios, que se manifiesta en el sacrificio de Cristo para redimir a la humanidad del pecado y la muerte. El «drama» permite de ver la acción de Dios en la historia.
Finalmente, el eje de la Teología se centra en la comprensión de la relación trinitaria de Dios. Para Balthasar, la Trinidad es el fundamento de toda la creación y la historia. La historia se desarrolla a través de la interrelación de las tres Personas divinas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. La encarnación de Jesucristo es el punto culminante de esta relación trinitaria. El autor rechaza las interpretaciones meramente cristológicas de la Trinidad, insistiendo en la unidad e indivisibilidad de las tres Personas. Este eje se nutre de la filosofía del lenguaje, especialmente de Ferdinand Copleston, para explorar la relación entre la palabra de Dios y la realidad. Se enfatiza que la teología debe ser una comprensión de la relación divina.
El libro no solo presenta los ejes teológicos de Balthasar, sino que también explora las metodologías que utiliza para abordarlos. Balthasar adopta un enfoque hermenéutico, buscando comprender la revelación de Dios a través de la historia y la experiencia humana. Él se inspira en la filosofía de Schleiermacher, pero la adapta a las necesidades de la teología contemporánea. Su obra está profundamente influenciada por la estética, especialmente por la idea de que la belleza es un camino hacia la verdad y la fe. Esta influencia se refleja en su uso de la metáfora y la imagen para expresar conceptos teológicos complejos. Se considera que una comprensión de su metodología es esencial para entender su obra.
El libro argumenta que la belleza es un elemento fundamental en la revelación divina. Balthasar sostiene que Dios se revela a nosotros a través de la belleza, que es la “imagen de Dios en la creación”. La belleza, en este sentido, no es solo una cualidad estética, sino una “manifestación de la verdad y el amor”. El autor se basa en la obra de Platon, pero le niega su idealismo. Para Balthasar, la belleza terrenal, como la belleza de la naturaleza o del arte, puede ser un “preámbulo” a la revelación divina. Este enfoque es, quizás, la parte más controvertida de su teología, pero también la que más ha inspirado a artistas y pensadores. Se presenta como una invitación a entender la teología desde una perspectiva nueva y liberadora.
Además, «Ejes Estructurantes De Su Teologia» enfatiza la importancia del silencio en la relación con Dios. Balthasar cree que el silencio es un “espacio” donde Dios puede hablar a nosotros. El silencio no es simplemente la ausencia de sonido, sino una “atención” y una “recepción” de la presencia divina. El autor se inspira en la tradición cristiana oriental, en particular en la oración de contemplación. Se explora el concepto del silencio como herramienta de conocimiento y relación. La contemplación es considerada como una forma de “reverencia” ante la inefabilidad de Dios. Se explica cómo este silencio permite una comprensión más profunda del misterio.
Finalmente, el libro destaca la unidad de la historia y la encarnación. Balthasar argumenta que la historia no es una serie de eventos aislados, sino un proceso coherente que tiene un propósito divino. La encarnación de Jesucristo es el punto central de esta historia. A través de la encarnación, Dios se hace hombre y se nos revela su amor y misericordia. El autor rechaza las interpretaciones que reducen la encarnación a un mero evento histórico, insistiendo en su significado teológico y existencial. Se ofrece una síntesis de la comprensión de la encarnación como punto central de la historia.
Opinión Crítica de Hans Urs Von Balthasar I: Ejes Estructurantes De Su Teologia
«Hans Urs von Balthasar I: Ejes Estructurantes De Su Teologia» es, sin duda, un libro fundamental para aquellos que deseen acercarse al pensamiento de Balthasar. Sin embargo, también presenta algunos desafíos. La obra es extremadamente densa y compleja, y requiere de una lectura cuidadosa y paciente. El estilo de Balthasar, a menudo, es altamente poético y metafórico, lo que puede dificultar la comprensión para los lectores que no están familiarizados con su estilo. No obstante, el libro logra su propósito de presentar de manera clara y accesible las bases del pensamiento balthasarino.
Una de las mayores fortalezas del libro es su capacidad para articular la unidad del pensamiento de Balthasar. Al presentar los tres ejes estructurales, el libro muestra cómo estos se interrelacionan y se complementan. Es esencial para comprender cómo Balthasar aborda las grandes cuestiones teológicas, como la naturaleza de Dios, la relación entre Dios y el hombre, y el problema del mal. El libro ofrece una estructura clara y organizada que facilita la comprensión. Se enfatiza que la cohesión del pensamiento balthasarino es un punto clave.
Sin embargo, es importante señalar que el enfoque de Balthasar puede ser considerado por algunos como estético o incluso filosófico en exceso. Su utilización de la estética como herramienta para la teología puede ser vista como un alejamiento de la tradición teológica. No obstante, esta perspectiva es, quizás, la clave para comprender el impacto de Balthasar en el arte y la cultura contemporáneos. La insistencia en la belleza como manifestación de la verdad puede ser vista como un desafío a la racionalidad y la objetividad. Se analiza la relación de la belleza con la verdad y la fe.
«Hans Urs von Balthasar I: Ejes Estructurantes De Su Teologia» es un libro imprescindible para aquellos que deseen explorar la teología de Balthasar. Aunque presenta algunos desafíos, ofrece una visión profunda y enriquecedora del pensamiento de uno de los teólogos más importantes del siglo XX. Se recomienda leerlo con paciencia y dedicación, y complementarlo con la lectura de otras obras de Balthasar. Se ofrece una recomendación de lectura y estudio del pensamiento de Balthasar.
