La novela se desarrolla en una pequeña provincia española durante el período que va desde la guerra civil hasta la última etapa del régimen franquista. Se centra en tres generaciones de una familia, una familia marcada por la guerra, el exilio y la incomprensión. La historia comienza con Doña Elvira, una mujer que, a pesar de su comodidad y privilegios, se encuentra lejos de España y de sus hijos durante los turbulentos años de la guerra. Su situación, marcada por la distancia y la incertidumbre, se convierte en el catalizador para la exploración de las vidas de otros personajes. Doña Elvira es un símbolo de la desilusión y la pérdida, pero también de la resiliencia y la capacidad de adaptación.
En paralelo, se presenta la historia de Valentina, una joven huérfana que depende de la generosidad de sus parientes. Valentina, víctima de las circunstancias y de una sociedad desigual, representa la vulnerabilidad y la lucha por la supervivencia. Su destino, ligado al de otros miembros de la familia, está influenciado por la inestabilidad política y social, y por las dinámicas familiares. La novela ilustra la pobreza y la marginación que existían en la España de la época, y la importancia del apoyo familiar.
Finalmente, la narrativa se centra en Alba, una joven enferma que intenta salir de la adolescencia. Alba, a diferencia de las otras dos mujeres, intenta asomarse a la vida, aunque su enfermedad la mantiene en una situación de vulnerabilidad. La historia de Alba es un reflejo de la esperanza y la búsqueda de la identidad en un contexto de incertidumbre y sufrimiento. Estos tres personajes femeninos, representan las diferentes facetas de la vida familiar y las dificultades que enfrentan las mujeres en la España de la época.
La trama se teje alrededor de los acontecimientos históricos más importantes del período: el estallido de la guerra civil, la visita del presidente de los Estados Unidos, la Revolución Cubana y la invasión de Praga. Estos eventos, que se presentan en el libro como datos históricos, sirven como telón de fondo para las vidas de los personajes, y para explorar las consecuencias de estos acontecimientos en la vida familiar. La novela no es un relato político, sino una exploración de la vida humana frente a los grandes acontecimientos de la historia.
La novela es una meticulosa reconstrucción de la vida familiar, un retrato de una comunidad rural española que ha sido marcada por la guerra y el régimen franquista. La narradora, con su mirada sutil y supo entendimiento, se introduce en los rincones más íntimos de la familia, desenterrando secretos que han sido enterrados durante generaciones. La obra no es un relato lineal, sino una serie de escenas y episodios que se entrelazan, formando un complejo mosaico de vidas y emociones.
La novela explora la complejidad de las relaciones familiares, destacando la importancia del amor, la lealtad y la traición. La obra ilustra cómo las relaciones familiares pueden ser tanto una fuente de consuelo y apoyo como una fuente de dolor y sufrimiento. La novela nos muestra cómo los secretos familiares pueden desarrollar a lo largo de las generaciones, y cómo estos secretos pueden tener consecuencias devastadoras. La novela es un ejemplo de cómo la memoria familiar puede ser un poderoso instrumento para comprender el presente.
Los personajes, a pesar de su singularidad y sus peculiaridades, son representaciones universales de los conflictos y las contradicciones que caracterizan a la condición humana. Doña Elvira, Valentina y Alba son personajes que nos transmiten en sus vidas las emociones, los miedos y las aspiraciones de la gente de la época. A través de sus vidas, Puertolas nos invita a reflexionar sobre la naturaleza del amor, la lealtad, la traición y la importancia de entender el pasado para comprender el presente.
El estilo de Puertolas se caracteriza por su elegancia, su precisión y su habilidad para crear atmósferas. Su prosa es rítmica y musical, y está llena de detalles sensoriales que transportan al lector a la España de la época. La novela es un ejemplo de la maestría narrativa de Puertolas, y es considerada por muchos como una de sus obras más importantes.
Opinión Crítica de Música de Ópera: Una Obra Maestra de la Intimidad y la Historia
“Música de Ópera” es, sin duda, una obra maestra. Soledad Puertolas ha creado una novela que es a la vez profundamente conmovedora y profundamente inteligente. La novela se destaca por su excepcional habilidad para crear personajes complejos y reales, por su prosa elegante y musical, y por su capacidad para evocar la atmósfera de la España de la época. La novela explora temas universales como el amor, la lealtad, la traición, el dolor, la pérdida y la búsqueda de la identidad.
La narrativa es deliberadamente ambigua, dejando al lector con muchas preguntas sin responder. La narradora nunca ofrece una interpretación definitiva de los eventos, sino que simplemente presenta los hechos de una manera que deja al lector con la libertad de interpretar la historia. Esta ambigüedad es una de las claves del éxito de la novela. La novela no es un relato de héroes y villanos, sino una exploración de la naturaleza humana en su forma más compleja y contradictoria. Es una obra que te hace pensar, te hace sentir y te hace cuestionar tu propia percepción del mundo.
La novela es una advertencia contra el maniqueísmo y la simplificación. Puertolas se niega a presentar una visión del mundo en blanco y negro, y nos muestra que los personajes de la novela son todas rían de complejidades y contradicciones. El libro nos muestra la realidad de que la historia es más confusa que nuestra fuerza de juicio lo que es una de las claves de la novela. En la novela, podemos ver una visión realista del mundo, que es a la vez inteligente y compasiva.
Recomendación: Esta novela es imprescindible para cualquier amante de la buena literatura. Es una obra que se queda contigo mucho después de haberla terminado de leer, y que te invita a reflexionar sobre la naturaleza humana, el pasado y el presente.

