El núcleo de la investigación de Álvarez Borge gira en torno a la vida de Juan Rodríguez de Rojas, una figura fascinante y compleja que encarna perfectamente el espíritu de la época. El autor, a través de una meticulosa investigación documental, reconstruye la trayectoria de Rojas desde sus orígenes familiares hasta su consolidación como un hombre de poder dentro de la corte real. La obra se estructura en torno a varios ejes principales. En primer lugar, se examina la
puede resultar un tanto simplista, centrándose en los conflictos entre Felipe IV y sus opositores, sin explorar en mayor profundidad las causas subyacentes de la inestabilidad. Si bien es cierto que los conflictos entre Felipe IV y los Trastámara jugaron un papel importante, la crisis en Castilla en el siglo XIV fue mucho más compleja y se debió a una serie de factores, como las tensiones entre la monarquía y las ciudades, las guerras con Francia, las revueltas campesinas y la epidemia de la Peste Negra. Sería beneficioso, en futuras investigaciones, profundizar en este aspecto.
A pesar de esta crítica, el libro sigue siendo una contribución importante al estudio de la historia medieval de la Castilla. El análisis de las redes sociales de Rojas es particularmente interesante, ya que demuestra la importancia de las relaciones personales en la política medieval. La investigación de Álvarez Borge revela que el acceso a información privilegiada, el establecimiento de alianzas y la utilización de la influencia personal fueron elementos clave en el ascenso de Rojas. Asimismo, la descripción de la administración de justicia de Rojas es valiosa, ya que muestra cómo el merino utilizaba su poder judicial para obtener beneficios económicos y políticos. Un consejo, para futuras investigaciones, sería explorar con mayor profundidad las consecuencias de estas acciones, analizando cómo la administración de justicia de Rojas afectó a la población local y contribuyó a su consolidación como un hombre de poder.
“Ascenso Social y Crisis Política en Castilla C. 1300” es una lectura obligada para cualquier persona interesada en la historia medieval de la Castilla. El libro ofrece una perspectiva innovadora y valiosa sobre los procesos de movilidad social y la relación entre el poder, la política y la sociedad en un periodo de gran inestabilidad. Se recomienda, además, complementar esta lectura con estudios más amplios sobre la historia medieval de la Castilla, para obtener una visión más completa de este fascinante periodo.


