El libro se basa en un exhaustivo estudio de los archivos de Robert Desnos, recuperando una vasta cantidad de materiales inéditos que revelan la magnitud de su interés por el cine. La obra comienza analizando el contexto histórico en el que Desnos descubrió el cinematógrafo: la década de 1920, un período de experimentación y transformación para el séptimo arte. Nacido en 1900, Desnos fue cinco años posterior a que el cinematógrafo iniciara su andadura, lo que le permitió presenciar y participar en un momento crucial de su desarrollo. Desde el principio, Desnos se sintió profundamente fascinado por este «moderno modo de expresión», y no se limitó a ser un espectador pasivo; se convirtió en un crítico activo, un teórico y, en última instancia, un colaborador en la creación de algunos textos cinematográficos.
La obra de Desnos en torno al cine se manifestó principalmente a través de una prolífica producción escrita. Durante más de una década, desde 1923 hasta 1930, el poeta y dramaturgo entregó más de ochenta reseñas de películas, estudios de obras de cineastas (como Méryl Harlow, con quien mantenía una relación cercana), y artículos que abordaban problemáticas que iban más allá del análisis cinematográfico en sí, incluyendo aspectos sociales, políticos y culturales. Desnos no se limitaba a criticar o elogiar las películas; buscaba comprender su impacto en la sociedad, su función como herramienta de propaganda, su capacidad para evocar emociones y generar ideas. La obra pone de manifiesto un compromiso intelectual y una capacidad analítica que superan con creces lo que se podría esperar de un simple aficionado al cine.
Además de su actividad como crítico escrito, Desnos también participó directamente en la creación de unos veinte “cinetextos”, textos cinematográficos que plasmaron su visión de lo que deseaba ver en las pantallas de las salas oscuras. Estos textos, la mayoría de los cuales son fragmentos inéditos o poco conocidos, revelan la obsesión de Desnos por temas como el surrealismo, el automatismo, la vanguardia y la representación de la realidad. Curiosamente, solo cuatro de estos cinetextos fueron publicados en vida de Desnos: “1925” y “1933”, que proporcionan una valiosa ventana a su pensamiento y a su experimentación cinematográfica. La selección de estos textos, junto con el análisis de su contexto y su relación con la obra de Desnos, constituye uno de los puntos centrales del libro.
El libro «Desnos Y El Cine» se estructura en torno a la recuperación y el análisis de los archivos personales de Robert Desnos, considerados como un tesoro documental para comprender la complejidad de su relación con el séptimo arte. El estudio no se limita a una mera descripción de la producción escrita de Desnos, sino que busca reconstruir un proceso creativo en el que la experiencia cinematográfica se entrelazaba con su poesía, su dramaturgia y sus inquietudes filosóficas. La obra destaca la importancia de esta relación en la formación del propio Desnos como artista y como intelectual.
La obra enfatiza que Desnos no simplemente veía películas; las sentía. Sus críticas y estudios se caracterizan por una intensidad emocional, un lirismo que transfiere al análisis cinematográfico y una aguda percepción de las posibilidades expresivas del lenguaje audiovisual. Esta capacidad para «sentir» el cine, para comprenderlo como una forma de arte total, se evidencia en su insistencia en la necesidad de «despertar» el espectador, de «despertar» su imaginación y de «despertar» su conciencia. Esta perspectiva, adelantada a su tiempo, sugiere una concepción del cine como un medio para la transformación social y personal.
La selección de los pocos textos cinematográficos producidos por Desnos (los “cinetextos”) es otro componente fundamental del libro. Estos textos, aunque fragmentarios y a menudo incompletos, revelan la influencia del surrealismo y del automatismo en el pensamiento de Desnos. El poeta intentaba crear obras cinematográficas que fueran más que simples representaciones de la realidad; buscaba crear «imágenes» que fueran evocadoras, que fueran que fueran capaces de generar emociones y de estimular la imaginación. El estudio de estos fragmentos pone de manifiesto un proceso creativo experimental y, en cierta medida, utópico.
Opinión Crítica de Desnos Y El Cine
«Desnos Y El Cine» es una obra sumamente valiosa que aporta una nueva perspectiva a la historia del cine y de la literatura francesa. El libro no solo recupera la obra inmensa de Robert Desnos, sino que también revela la profundidad de su pensamiento y la originalidad de su enfoque. La edición de la UOC, con su compromiso con la calidad y la accesibilidad, ha logrado producir un estudio riguroso y accesible para un público amplio. Es una contribución significativa a la investigación sobre el cine y la literatura, y un testimonio delocación de la cultura.
La obra destaca especialmente la importancia de comprender el contexto histórico y cultural en el que Desnos desarrolló su interés por el cine. La década de 1920 fue un período de transformación para el séptimo arte, y Desnos, como miembro de la Generación del 27, estuvo en la vanguardia de este cambio. Su fascinación por el cine no fue simplemente una afición; fue una necesidad intelectual, una forma de comprender el mundo y de expresar sus ideas. La obra demuestra que Desnos no estaba simplemente siguiendo las tendencias del momento, sino que estaba contribuyendo activamente a la definición del futuro del cine.
«Desnos Y El Cine» es una lectura obligada para cualquier persona interesada en la historia del cine, de la literatura o del arte. Es un libro que invita a la reflexión, que desafía las convenciones y que ofrece una nueva forma de ver el mundo. El libro se recomienda especialmente a los estudiantes de cine, literatura y filosofía, así como a los amantes del cine que buscan una experiencia más profunda y significativa. El estudio de las fuentes y la rigurosa metodología de la obra, junto con la capacidad de la UOC para comunicar ideas complejas de forma clara y accesible, la convierten en un recurso invaluable para la investigación y el debate.




