El «Libro de Sonetos» es mucho más que un volumen de poemas; es una
que aborda. Como se ha mencionado, la influencia del Zen Buddhism es patente desde los inicios de la obra, pero esta influencia no es dogmática. Corredor-Matheos utiliza los principios zen como punto de partida para reflexionar sobre la condición humana, el tiempo, la muerte, y la búsqueda de la verdad. Sin embargo, su obra no se queda en el esencialismo. A medida que avanza su carrera, el poeta se abre a otras corrientes filosóficas y espirituales, como el existencialismo, el humanismo y el misticismo. La riqueza de la obra radica precisamente en esta
. Corredor-Matheos no se limita a describir la realidad, sino que la analiza y la cuestiona. Sus sonetos son una invitación a la reflexión, y nos obligan a enfrentarnos a nuestras propias dudas y contradicciones. La obra es, en esencia, un ejercicio de introspección, y nos permite comprender mejor nosotros mismos y nuestro lugar en el mundo. El libro podría, quizá, resultar algo denso para el lector casual, pero para el que esté interesado en la poesía reflexiva, es una obra de obligado conocimiento.
La edición del profesor Balcells contribuye a la accesibilidad de la obra. Las notas explicativas y la contextualizan la obra de Corredor-Matheos en el de la poesía española del siglo XX. Es una obra que se recomienda especialmente a los estudiantes de literatura y a los amantes de la poesía que busquen obras de profundidad y de belleza estética. No es una lectura fácil, pero es una lectura que recompensa al lector paciente y dedicado. Se recomienda encarecidamente a aquellos interesados en la poesía que busca respuestas a las preguntas más importantes de la vida. El libro debería, sin duda, ser parte de cualquier colección de poesía española del siglo XX.
