El nuevo caso de Petra Delicado comienza de forma impactante. La inspectora y su equipo son alertados por el descubrimiento del cadáver de una mujer de unos cincuenta años, encontrada asesinada de forma brutal en su propia casa. La escena es tan perturbadora como la propia víctima: la muerte es violenta y deliberada, dejando un rastro de horror y confusión. Lo que añade un componente adicional a la escena es la presencia de una carta de amor anónima, escrita con una caligrafía elegante y cargada de pasión, que reivindica el asesinato, justificándolo con el abandono del presunto asesino por parte de la víctima. Este elemento introduce una capa de complejidad que va más allá de un simple crimen; la carta se convierte en un testamento del dolor, la frustración y, posiblemente, la locura que nublan la mente de la persona que comete el acto.
La investigación la llevan Petra, junto con su compañero Garzón, y un inspector del cuerpo de los Mossos d’Esquadra, llamado Pablo, un joven cuya llegada a la comisaría genera un inmediato enfrentamiento. Pablo, que parece mucho más joven que Petra, se encarga de darle las órdenes, lo que provoca una rebelión interna en la inspectora. Esta situación, lejos de ser un simple trasfondo, se convierte en un eje central de la trama. Petra, acostumbrada a ser la figura de autoridad, se enfrenta a la imposición de un joven y, a su vez, a la mirada inquisitiva y, para ella, “descarada” de Pablo, quien parece querer, a su manera, “corregirla”. Este choque de personalidades y de estilos de trabajo, más que un simple conflicto, es el motor que impulsa la investigación y que añade una nueva dimensión a la historia.
La investigación se complica aún más cuando, a medida que avanza la trama, aparecen nuevos cadáveres, cada uno más impactante que el anterior. La conexión entre los crímenes se vuelve evidente, pero también se revela que la víctima inicial no es simplemente la primera en la cadena de asesinatos. Cada nuevo cuerpo descubierto, con su propia historia y su propio contexto, pone en evidencia un patrón de violencia que se extiende por toda la ciudad. La trama se convierte en una danza de engaños, secretos y mentiras, donde nadie es quien parece ser y donde la verdad se esconde a plena vista. La inspección de Petra, combinada con las habilidades de Garzón y, sobre todo, con el escépticismo y la audacia de Pablo, se convierte en la única esperanza para detener al asesino antes de que cometa otro crimen.
La novela no se centra únicamente en la investigación del crimen, sino que también explora la compleja relación entre Petra y Pablo, cuyo choque inicial se convierte en una fuente constante de tensión y de debate. El inspector, a pesar de su juventud, resulta ser un personaje sorprendentemente perspicaz y con una visión diferente de la justicia. A medida que se profundiza en la relación entre ambos, Petra se ve obligada a cuestionar sus propios prejuicios y a valorar la experiencia y la visión del mundo de Pablo. Este intercambio de ideas y perspectivas, lejos de ser un mero accesorio, se convierte en un componente esencial de la trama, obligando al lector a reflexionar sobre la naturaleza de la justicia, la experiencia y la edad.
La trama se va desarrollando con un ritmo trepidante, intercalando escenas de investigación con momentos de introspección de Petra. La inspectora, en momentos de silencio, reflexiona sobre su vida, sus errores y sus miedos. Sus pensamientos, a menudo oscuros y perturbadores, ofrecen una ventana a su compleja psique y a su profundo sentido de la responsabilidad. A través de sus reflexiones, Bartlette explora temas como la soledad, el fracaso, la culpa y la necesidad de encontrar un sentido a la vida. Estos momentos de introspección, lejos de restar importancia a la trama principal, la enriquecen y la hacen aún más impactante.
A medida que la investigación avanza, se desentrañan secretos familiares, antiguos romances y rivalidades profesionales, revelando una red de personajes interconectados por el pasado. La trama se convierte en una intrincada red de engaños, donde la verdad se esconde bajo múltiples capas de mentiras y en donde la identidad del asesino se mantiene en el punto de mira. La novela explora las consecuencias de la violencia en la vida de las personas, mostrando el dolor, el sufrimiento y la desolación que deja a su paso. A través de la mirada de Petra, Bartlette ofrece una visión crítica de la sociedad española contemporánea, exponiendo sus contradicciones, sus prejuicios y su falta de empatía.
Opinión Crítica de Mi Querido Asesino En Serie
«Mi Querido Asesino En Serie» es, sin duda, uno de los mejores casos de Petra Delicado, y quizás el mejor trabajo de Alicia Giménez Bartlett hasta la fecha. La novela es un ejemplo de la maestría de la autora para construir tramas complejas y envolventes, ofreciendo una experiencia de lectura que es a la vez estimulante intelectualmente y profundamente emocional. La novela se destaca por su trama intrincada, sus personajes bien construidos y su atmósfera opresiva y claustrofóbica.
Bartlett demuestra una vez más su dominio del suspense y el thriller psicológico, creando una historia que te mantiene en vilo hasta la última página. La novela es un ejercicio de tensión, donde el lector se siente como un participante activo en la investigación, intentando desentrañar los secretos y encontrar la verdad antes que Petra. Además, la novela es un estudio psicológico fascinante de la mente de Petra Delicado, mostrando su fortaleza, su vulnerabilidad y su profunda empatía. La inspectora, con su carácter indomable y su visión particular de la vida, es, sin duda, una de las figuras más memorables y complejas de la novela negra actual.
Más allá de la trama en sí, lo que hace de «Mi Querido Asesino En Serie» una novela tan sobresaliente es la calidad de la escritura de Bartlett. Su prosa es elegante, precisa y evocadora, creando una atmósfera opresiva y claustrofóbica que te atrapa desde la primera página. La autora utiliza el lenguaje de forma magistral para crear imágenes vívidas y personajes memorables. Además, la novela está llena de detalles que le dan una sensación de autenticidad y realismo. «Mi Querido Asesino En Serie» es una obra maestra de la novela negra, que merece ser leída y releída. Recomendadísima para los amantes de Petra Delicado y de la novela negra en general.

